Fieles despidieron a Samuel Joaquín

El cuerpo del Apóstol de Jesucristo se colocó en el interior del féretro luego de que durante una semana fue visto por varios de los feligreses de distintas partes del mundo.
Miles de personas vestidas de blanco participaron en la ceremonia solemne de inhumación.
Miles de personas vestidas de blanco participaron en la ceremonia solemne de inhumación. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Cerca de 600 mil personas se concentraron en la colonia La Hermosa Provincia para despedir a quien fuera el director Internacional de La Luz del Mundo durante 50 años, Samuel Joaquín Flores, quien falleció el pasado 8 de diciembre por la mañana.

Las miles de personas se apiñaron desde antes del mediodía en las calles aledañas, todos vestidos de blanco y con palmas y globos, también blancos en sus manos para participar en la ceremonia solemne de inhumación. Muchos debieron ubicarse también en balcones y en las azoteas de los edificios y compartir el espacio con las aproximadamente 3 mil coronas fúnebres que llegaron con motivo de la muerte del líder de la iglesia.

El cuerpo de Samuel Joaquín, permaneció en el interior del templo sobre una camilla, para que todos los fieles de la ciudad, del país y los que vinieron del extranjero le rindieran un homenaje póstumo y pudieran despedirse de él, por lo que durante toda la semana pasada hubo larguísimas filas de personas esperando su turno para pasar al templo.

Sin embargo, este domingo el cadáver de Samuel Joaquín, a quien reconocían como el Apóstol de Jesucristo, se colocó en el interior de un féretro dorado. La familia de Samuel Joaquín y algunos integrantes de la iglesia hicieron un recorrido por las calles alrededor de la colonia con el ataúd.

Su salida del templo a las 14:30 horas ocasionó una gran algarabía entre los fieles, quienes de esta manera se despidieron de su líder religioso. Mientras se escuchaban himnos religiosos y se tocaban trompetas, el grupo recorrió la glorieta alrededor del templo, en sentido contrario a las manecillas del reloj, para después caminar por varias calles cercanas al templo.

En un tramo del recorrido, encabezaron el cortejo los alcaldes de Guadalajara, Ramiro Hernández y de Tonalá, Jorge Arana. Al paso del féretro, la gente se despidió con llanto, agitando sus manos y palmas y soltando los globos.

El sitio en el que permanecerá el cuerpo, de quien fuera el segundo líder de La Luz del Mundo, es el criptario, un espacio en el templo que no se había usado antes. En el lugar, con letras doradas se escribió el nombre Samuel Joaquín Flores y su fecha de nacimiento y muerte, 14 de febrero de 1937 y 8 de diciembre de 2014, respectivamente. Ahí, destacaron algunos de los aspectos más importantes de la vida de Samuel Joaquín y su obra religiosa, social, educativa y altruista.

A lo largo de la semana, no sólo los miles de fieles se despidieron de su líder religioso, también acudieron a la Hermosa Provincia una cantidad importante de políticos, funcionarios y académicos: se recibió una carta de condolencias de parte del Arzobispado de Guadalajara, además también acudieron Arturo Díaz de León, director de Asuntos Religiosos del Gobierno Federal, en representación del presidente, Enrique Peña Nieto.

Acudió Aristóteles Sandoval, gobernador de Jalisco; Carlos Rivera Aceves y Emilio González Márquez, ex gobernadores de Jalisco; Héctor Yunes Landa, senador de la República; entre otros; diputados federales y locales y regidores de los municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

El vocero nacional de la iglesia, Eliezer Gutiérrez informó que el cuerpo médico de La Luz del Mundo informó que la razón clínica del deceso de quien dirigió a la Luz del Mundo por 50 años y que estaba enfermo desde hace varios años, fue una falla múltiple de órganos, de manera particular, se trató de un problema hepático-renal; el problema comenzó en noviembre pasado.