Estado se deslinda de reo ‘resguardado’ en hospital

Jorge Domene Zambrano, jefe de la Oficina Ejecutiva de la Gubernatura, indicó que ese caso es competencia de un juez federal, quien dio la orden para que recibiera tratamiento en la clínica.
Jorge Domene indicó que no es el primer caso de ese tipo.
Jorge Domene indicó que no es el primer caso de esa índole. (Foto: Archivo)

Monterrey

El Gobierno Estatal se deslindó del caso en el que un homicida ha pasado en un hospital dos de los 17 años que le dieron de sentencia.

Jorge Domene Zambrano, jefe de la Oficina Ejecutiva de la Gubernatura, informó que fue un juez federal quien dio la orden de que Carlos Gabriel Peña Leva, sentenciado por asesinar a su hijo, fuera trasladado a un hospital para recibir tratamiento.

Sin embargo, documentos en poder de MILENIO Monterrey revelan que el sujeto recibe tratamiento psiquiátrico, pero lo atiende un traumatólogo.

"Está confirmado que un juez es el que ordena finalmente que se vaya a algún lugar por cuestiones de salud o por prescripción médica", dijo.

El funcionario estatal mencionó que este no es el único caso donde un convicto es trasladado a un hospital.

Otros hospitales como el Metropolitano o el Universitario han servido como prisión cuando algún delincuente enfrenta problemas de salud.

"No es el primer caso que ocurre, normalmente hay un proceso por un lado jurídico-legal y por otro lado médico, y se dan estas situaciones donde por las condiciones de salud no se puede retener o estar en el penal en cualquiera que este sea, este es uno de los casos, se está vigilando, se está checando, efectivamente él tiene que estar sometido a tratamiento específico que no se puede llevar a cabo en el penal y lo que sí es que hay una valoración periódica para poder ver en qué momento según los médicos pueda ingresar esta persona debidamente al penal", agregó.

En 2011, Carlos Gabriel Peña Leyva llevó de vacaciones a su familia a Estados Unidos, cuando estaban hospedados en un hotel de Laredo, Texas el pequeño José Carlos de 18 meses de edad no paraba de llorar y la única forma en que su padre pudo callarlo fue a golpes.

Ya en su domicilio, el menor presentó complicaciones de salud, lo llevaron a un hospital de San Pedro pero no sobrevivió. Días después el padre confesó el homicidio ante el Ministerio Público.

La defensa de Peña Leyva alegó que los hechos que llevaron a la muerte del menor ocurrieron fuera del país, por lo cual esto tiene que ser juzgado por la autoridad federal e interpuso un amparo.

Sin embargo, Peña Leyva está sentenciado a 17 años de prisión desde el 2012, por lo que debería permanecer en un penal en lo que se resuelve el conflicto de competencia.