Hay desinterés en las energías alternativas

Existen zonas en el estado que son destruidas sin importar nada, asegura.
Las corrientes de aire son movimiento que se puede transformar en energía.
Las corrientes de aire son movimiento que se puede transformar en energía. (Arturo Pérez/Cuartoscuro)
Entrevista con Manuel González Hernández (Fannia Cadena)

Pachuca

Más del 80 por ciento de la energía que se consume proviene de la quema de hidrocarburos, recurso natural en extinción y cuya producción cada vez es más difícil y costosa, pero no existe interés por desarrollar alternativas de energía que sustituyan  a las actuales, sostiene el investigador Manuel González Hernández del Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería (ICBI) de la UAEH.

“Irónicamente tenemos todo pero no tenemos nada”. Hay fuentes generadoras de energía de todo tipo, la ingeniería en México es de primera, “ahí está el sol, el viento, las lluvias, pero no lo estamos aprovechando”; pese a no tener tecnología propia, hay cosas de innovación propias que se pueden hacer: “no tenemos dinero, pero sí tenemos entusiasmo”.

Dijo que hace muchos años, “cuando salieron los Transformers, me preguntaba un estudiante que si eran realidad y le dije: Cuando algo sale de juguete, espérate porque ahí viene el de a de veras...  las cosas que se crean a nivel de juego, después se hacen en grande”.

La captación de lluvia para llevar agua y reforestar las zonas semiáridas, es un proyecto iniciado por el investigador, con el que se pretende aprovechar el agua pluvial, insertarle vitaminas y transportarla mediante tubería subterránea para que las plantas tengan el agua y vitaminas que requieren, aunque también quiere llevarla a comunidades que no cuentan con el recurso.

“Hay muchas zonas en el estado que son destruidas sin importar nada, pasan los camiones llenos de troncos de árbol, lo que está permitido pero no hay una restitución; lo que se ha perdido no se ha recuperado, es triste”.

Explica que la deforestación es causa principal de sequías e inundaciones, pues los árboles en las montañas retienen el agua y evitan inundaciones, pero al no haberlos, la tierra no retiene el líquido; además, generan humedad, lo que hace que se formen nubes y llueva, por eso donde hay zona arbolada hay precipitaciones.

Desaprovechamiento

La corriente de agua o aire es movimiento que se puede transformar en energía para producir electricidad. En Pachuca se crean corrientes de viento continuas entre las tres y siete de la noche aproximadamente que se pueden aprovechar.   

El investigador propone la generación de energía eólica en las faldas del cerro, pues cuando el flujo de aire pega en un obstáculo grande, se puede generar, pero se debe considerar el mantenimiento pues existen vientos muy fuertes que deterioran la planta generadora de energía.

Pero el principal problema es la falta de voluntad para hacerlo, pues para construir una planta eólica en las faldas de los cerros de Pachuca, el costo sería alrededor del 15 por ciento de lo que se requiere para edificar una refinería de Pemex.

“Las aspas de un ventilador giran al pasarles energía eléctrica, pero si le paso el aire, giran y producen energía”, explica. Las grandes plantas generadoras trabajan con paletas o álabes. Los aerogeneradores usan al menos tres aspas o paletas, los molinos de viento utilizan cuatro, y para generar energía giran con un transmisor, que consiste en engranes que bajan por el eje del tubo y abajo se transforma en energía.

Pero las plantas generadoras de energía no pueden almacenarla, sino que se tiene que subir a la red nacional de electricidad para que la controle, ya que ésta  tiene unas centrales de abastecimiento que bajan o suben la potencia para poder suministrar la energía eléctrica.

En las plantas hidroeléctricas, explica, la maquinaria que produce la energía se conoce como ruedas de Pelton, que son empujadas por la corriente de un río o de un canal y giran, con lo que el embobinado produce energía eléctrica. La cantidad depende del número de revoluciones que tenga la rueda.

Claves

Para servir

- Existen proyectos internacionales muy ambiciosos que proyectan colocar celdas solares en la Luna para aprovechar la energía solar.

- La idea puede ser muy loca, pero en Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Inglaterra, sí apoyan al investigador que propone un proyecto así.

- “La ciencia es algo que te llena pero no por un objetivo económico o material, sino por encontrar resultados para ayudar a los demás”.

- Al investigador no le importa si queda en la ruina o en la pobreza, afirma, si puede crear o descubrir un beneficio para la comunidad.