“Apláudeles, que ellos sí están obrando bien”

Niños, jóvenes y adultos demostraron su fe mediante el baile en las calles.
Una arteria de la avenida Hidalgo fue cerrada a la circulación.
Una arteria de la avenida Hidalgo fue cerrada a la circulación. (Jesús Jiménez)

Tampico

La lluvia no fue obstáculo para que cientos de devotos salieran a la calle a celebrar el Festival Guadalupano con la tradicional peregrinación este martes en el día de San Juan Diego.

La población en general y cerca de 30 danzantes de la región en Tamaulipas y norte de Veracruz, se congregan frente al cementerio municipal en la Avenida Hidalgo para comenzar su recorrido hacia la iglesia Catedral de Tampico.

Con vistosos atuendos de diversos colores, paliacates en la frente y huaraches, niños, hombres y mujeres de todas las edades, reciben gotas de lluvia en el rostro mientras esperan el comienzo de la peregrinación.

Frente a ellos un escenario de José y María la Virgen, acompañados por dos oradoras, comienzan con la lectura del santo Rosario. De inmediato despierta la actitud de los presentes, quienes bailan al ritmo de tambores y sonajas.

Elementos de Tránsito movilizan a los automovilistas que lejos de enfurecerse, toman vías alternas admirando la avenida llena de color que derrocha alegría y entusiasmo. "Mira hijo la Virgen", le dice una madre a su hijo que intenta bailar al igual que los danzantes. Mientras otro menor, estrecha uno de los estandartes que porta la imagen de la patrona de México. Los tambores suenan fuerte.

Al mismo tiempo, otro centenar de personas esperan frente a la Catedral sentados en las jardineras, banquetas y escaleras de la presidencia municipal, con la intención de continuar con los rezos y admirar los bailables de diferentes culturas.

No pasa mucho tiempo cuando se asoma por la calle el escenario que encabeza la peregrinación. "Vente ya vienen, nos van a ganar el lugar", "Mira fíjate para que participes en el próximo festejo de la Virgen", es lo que se escucha entre la gente que se pone de pie, para apreciar este acto.

Por grupos, los danzantes brincan y dan vueltas con fuerza, para hacer sonar los cascabeles que se han puesto en los tobillos.

Con ritmo y mucha energía, le dan vida al primer cuadro de la ciudad de Tampico. Entre la multitud, se observa a dos hombres de la tercera edad.

"Apláudeles, que están obrando bien, no como nosotros que estábamos tomando", dice uno de ellos sosteniéndose del otro, para no perder el equilibro.

Sucede algo inusual, entre los danzantes también se encuentran personas bailando con disfraz de la "Viejada" y la "Parka", pero con el mismo entusiasmo que todos. El sol se empieza a ocultar. El alumbrado de la ciudad resalta dando otro contraste y ambiente a lo que se está viviendo.

El clima se torna fresco, las madres cubren a sus hijos para evitar que enfermen, pero nada de esto ha sido suficiente para impedir que continúen en el lugar.

Al término de la peregrinación, se escuchan las campanas de la Iglesia Catedral, que llamó a los católicos a escuchar la palabra de Dios en conmemoración de la Virgen de Guadalupe.