La Conafor recuenta inversiones contra la desertificación

En el día mundial de la lucha contra ese fenómeno, alertan contra la posible pérdida de potencial productivo de alimentos de las tierras que se tornan áridas

Guadalajara

La desertificación es uno de los problemas ambientales -y por ello, económicos, políticos y sociales- más graves a nivel planetario, "porque está destruyendo grandes superficies de tierras y modificando negativamente el entorno ecológico, lo que repercute en una disminución de la calidad de vida de la población, dijo hoy el director general adjunto de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Arturo Beltrán Retis. 

Al inaugurar el foro con que el país conmemora el día mundial contra ese fenómeno de expansión de las tierras secas, el funcionario dijo -más allá de la polémica sobre si existen políticas públicas para atender el tema, que la diputada federal Lourdes Adriana López Moreno puso en duda, en este mismo foro-, que la Conafor, "con sus programas, apoya y fomenta actividades de prevención, rehabilitación y promoción del manejo sustentable de tierras que ayudan a detener y mitigar la degradación forestal e incluye actividades de la lucha contra la desertificación en su conjunto". Así, en 2014 se han generado 13,378 apoyos y ha asignado 2,073 millones 517 mil pesos con proyectos del Programa Nacional Forestal (Pronafor).

"De manera institucional, la Conafor, entre 2010 y 2012, ha impulsado la conformación de ocho Sistemas Estatales de Lucha contra la Desertificación y la sequía en los estados de San Luis Potosí, Michoacán, Zacatecas, Nuevo León, Chihuahua, Guerrero, Aguascalientes y Coahuila", añadió.

En la conferencia Retos del Sector Agropecuario para aplicar medidas de Manejo Sustentable de Tierras  para la adaptación al Cambio Climático, Jaime Segura Lazcano, Director General de Producción Rural Sustentable en Zonas Prioritarias de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) señaló que 42.04 por ciento del territorio nacional está afectado por algún nivel de pérdida de suelo ocasionada por el agua, mientras que 89 por ciento presenta pérdidas de suelo por erosión eólica. "Estas características hacen necesaria la inversión en obras y prácticas de conservación el suelo y agua que mejoren en un sentido preventivo la capacidad de respuesta de las unidades de producción".

También hubo participación de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). José Elías Chedid Abraham, director del Organismo de Cuenca Lerma Santiago Pacífico, explicó que Jalisco tiene un déficit de agua y se incrementa anualmente de manera natural, por el crecimiento poblacional y por el aumento en la actividad económica, que exige por lo menos conservar la dotación, a pesar de los efectos de medidas que generen una mayor cultura del agua.

En el mismo tema agua, Helena Cotler Avalos, directora de Manejo Integral de Cuencas Hídricas del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, (INECC) dijo que "hasta 2011, 28.7 por ciento del territorio había perdido sus ecosistemas naturales y el restante 71.3 por ciento los mantenía con diferentes grados de conservación. El cambio climático puede incrementar el potencial de erosión, reduciendo la productividad agrícola de 10 a 20 por ciento". De ahí la urgencia de incidir en un cambio.