Académico señala desinterés por vulnerabilidad de Vallarta ante desastres

Según un estudio Puerto Vallarta está entre los tres primeros destinos con alto grado de incapacidad para enfrentar una perturbación natural.

Puerto Vallarta

El gobierno debe adoptar políticas y programas con la participación de la sociedad en su conjunto para hacer frente a la vulnerabilidad de Puerto Vallarta ante fenómenos naturales y al cambio climático, pero en estos momentos las autoridades están más preocupadas por los temas electorales.

Lo anterior, sobre todo tras lo señalado por el estudio implementado por la Secretaría de Turismo federal, que dejó mal calificado a este destino de playa jalisciense, manifestó el catedrático del Centro Universitario de la Costa Jorge Chavoya Gama.

Resaltó que ante la inminencia y posibilidad de escenarios no deseados, es importante generar plena conciencia de la creciente crisis eco-ambiental y urbano-ambiental que enfrentamos, y afecta las actividades económicas, sociales y culturales de las comunidades urbanas.

“Es de capital importancia trabajar en conjunto gobierno, universidades y sociedad para delinear propuestas de planes de adaptación y resiliencia, para responder a los retos que representa el cambio climático.

Recordó que dicho estudio, que analizó el posible impacto del cambio climático en 10 destinos turísticos estratégicos del país, colocó a Puerto Vallarta entre los tres primeros destinos con alto grado de incapacidad para enfrentar una perturbación natural.

“Esto nos coloca en una situación sumamente desventajosa y precaria. El litoral jalisciense sería uno de los más afectados por las variaciones climáticas, de conformidad con lo que establece la versión preliminar del Plan Estatal de Acción ante el Cambio Climático (PEACC). Se estima que para el 2020 la temperatura en el puerto podría incrementarse hasta en 1.3°C y que los fenómenos naturales como las lluvias serán más intensos. Los huracanes” vendrán con mayor frecuencia e intensidad y sus consecuencias serán desastrosas”.

Apuntó que la ausencia de un plan para responder a los desastres naturales es lo que hace más vulnerable a este destino.

“Hasta hoy la naturaleza no se ha ensañado con la ciudad-región y su población, sin embargo ante la inminencia del cambio climático, la peligrosidad sísmica y sus efectos adversos, pareciera que a las autoridades de todos los niveles les interesan más los votos del próximo proceso político que la seguridad y la preservación de la vida de sus ciudadanos y su patrimonio, ¿que esperamos para tomar medidas preventivas y de mitigación?,  ¿tendrá que sacudirnos un evento natural para hacer algo?”, cuestionó.