Insuficientes, apoyos para hijos de policías desaparecidos

Durante cinco años se aporta el sueldo del policía para la manutención de sus hijos, pero después de ese periodo termina la ayuda.
Francisca Garay se hace cargo de sus tres nietos.
Francisca Garay se hace cargo de sus tres nietos. (Guadalupe Sánchez)

Monterrey

Francisca Garay Sánchez se encarga del cuidado de sus tres nietos tras la desaparición forzada de su hija Nohemí Sánchez Garay el 28 de abril de 2011.

Ella se desempeñaba como elemento policiaco en Apodaca, tenía apenas un mes en la corporación y había sido asignada como escolta de Milton Alvarado Rojas, director de la Policía de ese municipio, quien también está desaparecido.

“Eran ocho escoltas, dos policías y el director, a ella la traían como escolta de Milton.

“Los mandaron de Apodaca a que fueran a rescatar a tres que habían agarrado los tránsitos de Villa de Juárez.

“Cuando venían ya de allá para acá, en límites de Apodaca y Dulces Nombres, de ahí se los llevaron. Hasta ahorita no tenemos respuestas del señor Raymundo Flores (alcalde de Apodaca), a ver cómo van a quedar los niños”, dijo la madre de Nohemí con un nudo en la garganta.

Han pasado más de tres años y ahora le preocupa el futuro de sus nietos, pero también de los hijos de los 11 elementos policiacos que se encuentran desaparecidos.

Desde que ocurrieron los hechos, Francisca Garay se ha hecho cargo de los tres menores, el sueldo de que recibía su hija de poco más de tres mil pesos por quincena sirve para la manutención.

Pero cuando se cumplan cinco años de la desaparición, ya no habrá más apoyo económico.

“Qué va a suceder con ellos, yo quisiera que el alcalde, las autoridades o el señor Rodrigo Medina se comprometiera a que todos esos niños los dejaran pensionados y que les dieran un beca”, exigió la mujer.

Podrían ser más de 20 los hijos de los uniformados que quedaron en la orfandad tras ese hecho, aunque reciben un bono anual para útiles escolares, en 2016 quedarán en el desamparo, cuando dejen de recibir lo que ganaban sus padres como policías.