Hay más de 300 denuncias por violar normas urbanas

Reclamos por escrito, juicios de amparo y de lesividad, denuncias penales… se “judicializa” la aplicación de normas urbanas ante la permisividad del ayuntamiento a giros ilegales.
Desde hace años se han trabajado los planes parciales en Guadalajara, los cuales constantemente han sido modificados.
Desde hace años se han trabajado los planes parciales en Guadalajara, los cuales constantemente han sido modificados. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Hace poco más de dos años, la construcción comenzó. Primero no les dieron ninguna información; después aseguraron que se trataba de un hotel turístico; pero más adelante se enteraron, vía transparencia, de la realidad: era un motel de paso.

Es la historia reciente de la colonia Jardines de los Arcos, enclavada en las inmediaciones de la glorieta Minerva. En realidad, es la historia de todas las colonias residenciales con mayor plusvalía del poniente tapatío, si se comienza en análisis a partir de la Calzada Federalismo. Y de otras colonias más populares, pero que albergan los únicos ecosistemas naturales que le restan a la demarcación: al norte de la ciudad, frente a la barranca de Huentitán.

No menos de 300 denuncias por ilegalidades frente a los planes parciales vigentes y el Reglamento de Zonificación del municipio se han interpuesto ante el Ayuntamiento de Guadalajara. El propio presidente municipal, Ramiro Hernández García, recibió en mano los detalles de cada anomalía y prometió actuar. Pero a todos les pasó lo que a Genaro Rodríguez González, el vecino del motel incómodo: sus casos se quedaron en el limbo. La autoridad ahora responde que está generando planes nuevos para resolver la ilegalidad.

“O sea, van a hacer leyes especiales para que lo ilegal se haga legal, a este paso, nos van a legalizar el robo”, exclama irritado Eduardo Morfín López, uno de los vecinos que resisten la intrusión de restaurantes y cafés que han hecho suya la avenida Libertad, en la colonia Americana. Su vida se ha hecho complicada desde que llegaron diversos negocios que se han hecho populares en ese tramo antaño apacible de la ciudad.

“Parece que es adrede, que quieren que me vaya, porque los de la cafetería de a lado hacen un ruidajal en su cocina desde muy temprano y terminan después de la una de la mañana […] yo les he preguntado si es algo personal y lo niegan, pero pasan demasiadas cosas”, añade el ingeniero de profesión.

En términos generales, es un problema simple de analizar: si se respetara la zonificación vigente, ninguno de esos negocios podrían estar en el sitio que hoy ocupan. Tampoco se podrían levantar los grandes edificios de una veintena de pisos que ya comienzan a invadir el corredor de Chapultepec, de avenida La Paz, de la zona de La Minerva, de avenida México y de todas las calles anchas de Providencia.

La opacidad frente a las denuncias es la misma. Por ejemplo, hay un gran desarrollo en Américas 1,500, en Providencia, contiguo al nodo Colón. Los vecinos pidieron revisar posibles daños estructurales al túnel debido a la profunda cimentación para las torres futuras; pidieron se les mostrara el proyecto de edificación; que se muestre la licencia de construcción y se revoque si se comprueban las anomalías que sospechan; además de indagar la invasión de servidumbre municipal. La petición de los presidentes vecinales data de julio de 2014, pero no ha pasado nada.

“Además de las denuncias hechas por muchas agrupaciones, más de 300 seguramente, hay al menos 20 juicios de amparo o demandas de nulidad, e incluso dos denuncias penales”, explica el presidente del Parlamento de Colonias, Alejandro Cárdenas. Porque los constructores, en algunos casos, no vacilan en amenazar a los quejosos.

Genaro Rodríguez González se ha desgastado en su lucha desigual contra el motel de San Gabriel 3025, esquina con avenida López Mateos. “Nunca nos responden; ni en la constructora, ni en el ayuntamiento; ya tumbaron dos casas, invadieron servidumbre, construyeron una barda de siete metros, y todo sin licencia del municipio, ¿qué están pintados para aplicar la ley?”.

Las zonas clave

El anverso de redensificar la ciudad es la especulación inmobiliaria. Y las zonas más codiciadas coinciden con las que ahora son objeto de una política “de facto” que favorece edificios de más pisos que los permitidos y usos mixtos en lo que fueron apacibles núcleos habitacionales

En ese sentido, el corredor de La Minerva, desde Plaza del Sol hasta El Country-Providencia, el corredor Chapultepec, desde la glorieta de Niños Héroes hasta avenida México, y zonas aledañas, es donde se concentran las denuncias vecinales

La zona Huentitán es especial porque es la última con una importante cantidad de inmuebles de propiedad pública. Allí, las tentativas para usos inmobiliarios son constantes desde hace al menos seis años