La democracia escondida detrás de una puerta

Los notificadores batallan para poder reclutar a los ciudadanos sorteados.
En algunas ocasiones tienen que hacer diversas visitas.
En algunas ocasiones tienen que hacer diversas visitas. (Milenio)

Guadalajara

Apatía, disgusto, malestar e indiferencia son algunas de las caras que asoman los notificadores del Instituto Nacional Electoral (INE), capacitadores-asistentes electorales (CAE) que, a pesar de las “groserías”, cansancio y frustración, buscan de casa en casa a los funcionarios de la mesa directiva de casilla para los comicios de este 2015.

“Buenos días, señora, vengo del Instituto Nacional Electoral y busco al señor Gabriel Torres”, José Inés Arias extendió la voz con el cuidado de no gritar; sabe, por consejo de Julián Pérez Arana, vocal de Capacitación Electoral y Educación Cívica del Distrito 9 federal, que el respeto y la amabilidad generan la confianza de los ciudadanos sorteados para ser presidentes, secretarios, escrutadores o suplentes de casilla hacia el CAE.

La vecina de la colonia Monumental, atrincherada detrás de su puerta, mostró media cabeza y una parte del hombro. A punto de cerrar el portal, aseguró que el susodicho posible colaborador con la democracia “no está... llega en 2 horas”.

José es CAE de la 09 Junta Distrital Ejecutiva en la entidad. Viste un chaleco rosa, un gorro café y su gafete que lo identifica como colaborador del INE. De acuerdo a Julián Pérez, el peculiar uniforme sirve para “identificarse y dar confianza a la ciudadanía”, opinión con la que un gran número de CAE difieren pues, dicen, “cuando ven a los del chaleco rosa se esconden, se quedan detrás de la puerta o no la abren. Hay veces que te lo quitas y te lo pones cuando ya que lo tienes al ciudadano de frente”.

“Hola, José. Trabajando desde temprano, ¿cómo te va?”. En su recorrido, José fue saludado por un ciudadano que, dice, le hubiera encantado ser funcionario de casilla, sin embargo, no fue sorteado, por lo que no puede ser parte de la mesa directiva. “Los que sí quieren no salen sorteados”.

La mañana del sábado 7 de marzo, José Inés Arias, estudiante del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingeniería (CUCEI) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), vecino de la colonia Monumental, no ha tenido suerte. “Te ven llegar y de entrada es un no”.

En dirección a otro sorteado, Inés platicó una de las experiencias que no le gustaría repetir. “Un señor me abrió la puerta, después de que le dije la importancia de la participación, me dijo: mejor le recomiendo que se retire de mi puerta”.

Para las elecciones de 2014-2015, explica Julián Pérez, del 1 al 7 de febrero las juntas distritales ejecutivas realizaron una insaculación de la Lista Nominal de Electores (con nombres de las personas en el Padrón Electoral) nacidos en enero, febrero y marzo (sorteados en diciembre de 2014), que no cuenten con más de 70 años de edad. El sorteo se realizó con base en la letra V en el apellido paterno, sin embargo, no quiere decir que algún elector que cuenta con apellido con la letra A no puede ser sorteado, ya que es necesario cubrir la demanda de funcionarios de casillas. 

José al seguir en su camino por la Monumental. No perdió la esperanza de reclutar a un funcionario de casilla, pues solo quedan 24 días para concluir con el reclutamiento, luego de que el 31 de marzo es la fecha límite. El 9 de abril las casillas tienen que estar integradas.

Muy cerca de la Junta Distrital 09, en Puerto Altata, José se encontró con la puerta abierta de una de las ciudadanas sorteadas: Isabel Arreola. La que podría ser su última oportunidad de reclutar a un funcionario antes de reportarse a la Junta Distrital con sus compañeros.

-Hola, buenos días. Vengo del Instituto Nacional Electoral. ¿Se encuentra Isabel Arreola Romo?

-Permítame.

Minutos después, José por fin ve salir a uno de los ciudadanos sorteados.

Acompañada de un bebé. Isabel sale al encuentro con el CAE.

-¿Sí?

-Disculpe, vengo del INE, te traigo una notificación para que seas funcionaria de casilla.

-Lo que pasa es que no vivo aquí, vivo en Querétaro.

-¿Me puedes regalar una firma de que te venimos a visitar?

-Sí, claro.

Por cambio de domicilio, una de las 39 imposibilidades para ser funcionarios de casilla, el capacitador nuevamente regresa a la Junta Distrital sin reclutar a una sola persona.

“Antier fui con una ciudadana a Puerto La Paz, aquí donde empieza la Plaza de Toros, rumbo hacia Belisario Domínguez. A la señora fui a buscarla tres veces, no la encontré hasta la cuarta vez; me dijo que sí quería, pero después salió el esposo y me dijo que ella no podía que porque estaba enferma... pues la señora le contesta: me están preguntando a mí. Entonces el esposo me empezó a platicar muchas cosas políticas, desde Díaz Ordaz hasta acá… que es puro chanchullo, que ya saben quién es el ganador, me dijo. Al final se fue el señor, entonces la señora me dice: tómame mis datos, yo quiero participar. Me dijo que el problema radica en que cómo es él (su esposo) y dos hijos, están acostumbrados a que les haga todo. Entonces no quieren que salga porque les lava y les plancha los domingos”, comentó José.

El CAE aún tiene citas pendientes a las 12, “ya en la noche”. Sobre si le abrirán la puerta o no, no lo sabe. Lo que sí sabe es que su trabajo terminará luego del 7 de junio de 2015, día en que Jalisco elegirá 125 presidentes municipales, 20 diputados por mayoría relativa y 19 por representación proporcional.

Integrante de casilla:

Ser ciudadano mexicano por nacimiento, que no adquiera otra nacionalidad, además de residir en la sección electoral que comprenda a la casilla

Estar en el Registro Federal de Electores

Contar con credencial INE

Estar dentro del Ejercicio de sus derechos políticos

Vivir en un modo honesto

Haber participado en los cursos de capacitación electoral correspondientes

No ser servidor público de confianza con mando superior, ni tener cargo de dirección partidista de cualquier jerarquía

Leer y escribir y no contar con más de 70 años de edad

Fuente: Instituto Nacional Electoral