Se debilitó decreto de conservación, asegura especialista

Hizo un llamado a replantear con especialistas la reutilización de la zona.
Critican problemas de armonización arquitectónica.
Critican problemas de armonización arquitectónica. (Victoria Félix)

Monterrey

Aunque en 1991 se publicó una Ley del Patrimonio Cultural del Estado de Nuevo León, y en 1993 se emitió un decreto de conservación al Barrio Antiguo, con el paso del tiempo estas leyes se han debilitado, consideró Oscar Eduardo Martínez Garza, integrante de la Academia Nacional de Arquitectura Capítulo Monterrey.

El arquitecto cuestionó que las autoridades, municipales, estatales, federales y las Juntas de Protección y Conservación, encargadas de hacer valer estos reglamentos, autoricen la construcción de nuevos edificios en zonas protegidas.

Lo anterior luego de que se concluyera la fachada del nuevo centro comercial bautizado como Pasaje Gourmet o Mercado Barrio Antiguo, ubicado en la calle Morelos, en el corazón del centro histórico de Monterrey.

“Se ha ido debilitando la fuerza del decreto en base a todas estas fugas que no cumplen con los requisitos ¿o quién las autoriza?, o ¿por qué las autorizaron así?”, cuestionó.

En opinión del especialista, el estilo arquitectónico de la construcción desentona con el resto de las casas, aunque no es tan agresivo como otros desarrollos que se han realizado en el sector.

“Tiene ciertos problemas de armonización arquitectónica con el resto del Barrio, en primer lugar, el ladrillo, pues obviamente no corresponde a los aplanados que se usan en el Barrio que, en su gran mayoría, son aplanados lisos o con ciertas texturas, pero no utilizando el ladrillo.

“Si un edificio como éste le quita unidad a todo el frente de esa cuadra, en realidad habría que recordar que este tipo de edificios generalmente respetaban un paramento alineado frente a la calle con ciertas alturas”, comentó.

“El Barrio se compone de una mezcla de arquitectura que viene desde el siglo XVIII y pasa por el siglo XIX y a principios del siglo XX, así fue cuando se consideró la zona como una zona protegida y en ese lapso entraron y se manifestaron diversos estilos”, refirió.

Por último,  consideró que el decreto de conservación debe de replantearse con especialistas para orientarlo a la reutilización de la zona siempre y cuando se respeten los lineamientos arquitectónicos.