Se da tratamiento a menos del 26% de las aguas residuales en el país

Explicó que, además de que solamente existen 593 plantas de tratamiento, no todas operan permanentemente ni lo hacen con la eficiencia debida, sino a un nivel de 22 a 41%.
Solo existen en México 593 plantas tratadoras.
Solo existen en México 593 plantas tratadoras. (Tania Contreras)

Toluca

En México se trata menos de 26 por ciento del agua que se usa. El resto va a dar a ríos y fuentes de agua naturales que están sumamente contaminadas de metano, un gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global del planeta, indicó Armando Sepúlveda Jauregui, candidato al Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

Los últimos datos oficiales, refirió, señalan que en México solo existen 593 plantas en operación; el problema se agrava porque no se mantienen en funcionamiento todo el tiempo ni lo hacen con la efectividad esperada; su eficiencia es de 22 a 41 por ciento.

A través de estas plantas se trata el 26 por ciento del agua residual que producimos en la industria, comercio y domicilios. El resto, es decir, millones de metros cúbicos, se van a cuerpos de agua, generando mayores cantidades de metano de las normales.

Este metano, dijo, se podría aprovechar para generar energía, como ocurre con los rellenos sanitarios, pero para ello sería necesario cubrir grandes extensiones de agua, lo cual resulta casi imposible.

Un estudio comparativo que llevó a cabo en dos cuerpos de agua, uno completamente sano y uno muy contaminado –el Lago de Guadalupe- mostró que el segundo genera altas cantidades de metano que no es consumido y contribuye al calentamiento global.

Explicó que un cuerpo de agua sano, con suficiente oxígeno, consume el 99 por ciento de metano de manera normal, sin embargo, en uno que ya no tiene suficiente oxigeno porque tiene mucha materia orgánica, se rompe el equilibrio y, en casos como este, solo consume 84 por ciento; el otro 16 por ciento queda sin destruir.

Durante su participación en la Semana de la Ingeniería que se llevó a cabo en la UAEM, el investigador enfatizó que es necesario aumentar la inversión en plantas de tratamiento, garantizar que todas funcionen y dejar atrás el "malinchismo" de solo comprar en el extranjero, cuando en México hay varias instituciones públicas que pueden brindar tecnología mejor y más económica.

"Uno de los grandes problemas que hay con las plantas de tratamiento es que las tecnologías no son tan buenas hasta el momento, son muy eficientes para unas cosas, pero no para todo, y muchas veces la gente necesita entender que la planta debe ser manejada por especialistas en ingeniería civil y en ingeniería ambiental, porque mucha gente desconoce los procesos biológicos para la materia orgánica, y sí sabe de ingeniería civil, o al revés, y no se hace bien el trabajo".

El riesgo de seguir contaminando lagos, ríos y mares es que los peces también se contaminan y todo lo que está cerca, generando problemas de salud, además de contribuir al cambio climático, con el cual el mundo sentirá temperaturas extremas y otros daños colaterales que cambiarán por completo la vida en la Tierra.

"Lo que funcionaría en este país son las multas, si sabe la gente que van a medir su sector y multan a todos, ellos mismos se van a regular. Los principales contaminadores somos nosotros mismos" concluyó.