Más de medio siglo ayudando al prójimo

Inundaciones, contingentes y apoyo en el rescate de patrimonios, son acciones que forman parte en la carrera como voluntario de la Cruz Roja de Martín de Jesús Irigoyen González. 

Torreón, Coahuila

Martín de Jesús Irigoyen González, ingresó el 26 de agosto de 1966 a la Cruz Roja, es el voluntario más veterano que aún presta sus servicios en la ciudad de Gómez Palacio. 

Martín comparte que le gustó trabajar la jornada acumulada del fin de semana, desde hace 51 años cada sábado presta sus servicios de voluntario socorrista.

Comparte que siempre le gustó ver pasar a la Cruz Roja, ayudando a las personas, no importando su estatus social, su procedencia, si se había accidentado o era el responsable, la ayuda humanitaria de primeros auxilios se presta de igual manera a todos. 

“Entré a la edad de 20 años, presenté un examen físico y de conocimientos, me aceptaron y desde entonces brindo mis servicios de manera voluntaria, es el amor al prójimo lo que me mueva a seguir prestando ayuda a la Cruz Roja”. 

Señala que el oficio de ser socorrista le gustó, el ambiente que se genera al interior de la Cruz Roja, es como si se tratara de una gran familia, dejó en claro que no pretendía ser doctor o enfermero, lo que siempre le llamó la atención fue el amor del servicio al prójimo. 

Recuerda haber participado en tantas contingencias desde el 68, estuvo presente en varias inundaciones de la región, producto de las avenidas extraordinarias del Río Nazas, apoyó en Bermejillo a mucha gente a rescatar su patrimonio y sus vidas. 

“El día de hoy me reconocen 51 años, el año pasado cumplí medio siglo al servicio de la Cruz Roja de Gómez Palacio. Acabo de cumplir 74 años y me siento más vivo que nunca, no pienso dejar de prestar mi servicio a la ciudadanía como voluntario”. 

Martín ha pasado por todos los cargos dentro de la benemérita institución, desde jefe de cuartel, subcomandante, materiales, estudios especiales, siempre le gustó el servicio y en la Cruz Roja lo fundamental es el amor al servicio a la comunidad. 

Actualmente entra a las 8 de la noche y sale a las 8 de la mañana del día siguiente, las jornadas son largas, pero siempre las hace con gusto y con una sonrisa. 

Revela que el secreto para mantenerse jovial a sus 74 años es mantenerse siempre activo, hacer ejercicio, comer bien y dedicarse a una actividad en beneficio de la comunidad.

A lo largo de estos 51 años ha ayudado a traer a muchos bebés al mundo, muchas madres dieron a luz arriba de la ambulancia o bien se les auxilió en el lugar donde estaban, ya que el trabajo de parto había iniciado al momento de arribar a prestar la ayuda.

Recuerda que ni la época de la delincuencia que se vivió en la región, menguaron sus ganas de ayudar a la gente. 


rcm