Vuelve la calma a los cruces fronterizos

Regresan los últimos paisanos a sus casas en Estados Unidos; centros comerciales vuelven a abrir a las 11:00.

McAllen

Con el regreso de los últimos paisanos a sus lugares de residencia en Estados Unidos, volvió la calma a los cruces fronterizos de Colombia y Nuevo Laredo, que son los más concurridos, lo mismo que a los tres de Reynosa.

El lunes, los establecimientos comerciales desde Laredo, Mission, McAllen, Pharr y Mercedes, regresaron a sus horarios habituales.

Cruzar por cualquiera de los puentes internacionales de Reynosa, particularmente fue muy diferente al del período de Navidad y Fin de Año.

MILENIO Monterrey realizó el cruce por el puente Anzaldúas a las 06:00 y sólo tomó 12 minutos.

Otras personas que cruzaron por los puentes Hidaldo y el de Phar comentaron que les tomó un tiempo similar.

Una persona más comentó que el domingo él cruzó por el puente de Donna, a las 07:00, y no le tocó un sólo vehículo, por lo que sólo hizo tres minutos.

Los comercios de la Plaza Mall, abrieron a las 11:00, cuando sus horarios se iniciaban a las 08:00 durante todo el período, a partir del Viernes Negro, cuando abrieron entre las 06:00 y 07:00.


Regreso sin problemas

Pero el regreso fue igual o mejor, se redujo el personal asignado en la aduana de Anzaldúas, lo mismo que en las otras.

Los semáforos operaron con más “verdes” que “rojos” y en algunos la  barrera estaba en lo alto, como restándole importancia.

Eso sí, la franquicia continuó igual, de acuerdo con las normas bilaterales entre los gobiernos mexicano y norteamericano.

En Reynosa, se observó que había un dispositivo de seguridad muy fuerte, pues este martes 5 de enero se espera la visita del Presidente de México, Enrique Peña Nieto.

El primer mandatario reanuda sus giras por el país, luego de las vacaciones de Navidad y Fin de Año.

Prácticamente la ciudad tamaulipeca fue "blindada" desde 24 horas antes para garantizar la seguridad del jefe de la Nación y los integrantes de su comitiva.

Por lo demás, la autopista de cuota de Monterrey, Cadereyta y Reynosa, estuvo muy vigilada por las fuerzas armadas (Marina y Ejército Nacional, además de Fuerza Civil y la corporación federal).