Estalla crisis laboral en la Secretaría de Salud

Desaparecen interinatos, reducen sueldos y no renuevan contratos... pero aun así no se resuelve el boquete financiero y de recursos humanos que mantiene paradas camas de hospital.
Los manifestantes salieron de Parque Revolución con rumbo al Teatro Degollado
Los manifestantes salieron de Parque Revolución con rumbo al Teatro Degollado (Fernando Carranza)

Guadalajara

La presión por el pago de una nómina extraordinaria que durante los últimos tres años había venido sorteando, finalmente estalló en la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), que hoy mantiene a 1,500 trabajadores "cubreincidencias" en la cuerda floja: o aceptan nuevas condiciones laborales para ser regularizados, o se van. En torno a tal proceso de regularización, la dependencia ha optado por no renovar contratos, desaparecer la figura de interinatos y recientemente, de reducir sueldos ya pactados: aun así, no se ha resuelto todavía el boquete financiero y de recursos humanos que mantiene paradas camas de hospital, siendo el caso más severo, pero no el único, el del Hospital Materno Infantil "Esperanza López Mateos", al que se suman el Hospital de la Mujer y el de Puerto Vallarta.

Ayer 15 de mayo prevalecía en la llamada Maternidad López Mateos la indicación de no recibir mujeres en hospitalización salvo casos de urgencia. "El área de puerperio que tiene 28 camas está sin pacientes", asegura 'Silvia' enfermera que labora en este hospital desde hace cinco años. Varias compañeras refrendan su dicho. Los trabajadores afectados piden guardar el anonimato, porque de lo contrario no les darán un nuevo contrato.

La Maternidad tiene camas paradas porque no hay personal suficiente: 60 por ciento de las enfermeras son cubreincidencias; así que el proceso de regularización afectó la parte más sensible. "Sin enfermería no funciona nada", explican las enfermeras.

Médico con quince años de antigüedad en la Maternidad López Mateos, 'Héctor' denuncia que no ha podido obtener en todo este lapso una plaza. Cuando ha habido 'basificaciones', se han asignado a otras personas, sin reconocer al personal "dentro de la institución". Hoy tiene un contrato por un año, su sueldo fue rebajado a la mitad el viernes pasado, y al no haber cubreincidencias no hay posibilidad de faltar ni siquiera por vacaciones "no hay quien nos cubra".

"El riesgo es para nuestros pacientes, al reducir la calidad de la atención en el hospital. No se puede de otra manera. La indicación que nos dan es 'atiendan puros partos y de los partos nada más los que ya vienen naciendo, porque el transcurso un parto se puede complicar, puede haber un sangrado, puede haber algo... La que ya viene sangrando o un aborto, también hay que atenderla no se vaya a morir", sostuvo.

El obstetra señala que el estrés laboral aumenta, pues a las condiciones laborales adversas, como lo es pagar 7 mil pesos por quincena a un médico especialista, se suma el hecho irrefutable de que "el paciente no se queja con el director ni con el subdirector del hospital, el paciente le reclama al médico y los procesos de queja o denuncia penal o demanda civil son contra el médico, no contra la Secretaría". Menos cuando no pertenecen a la SSJ.

La historia

El Hospital Materno Infantil "López Mateos", al igual que otras unidades en todo el estado, generó una relación laboral con personas cuya contratación no estaba autorizada en oficinas centrales de la SSJ. "La Maternidad no es un organismo público descentralizado, es un hospital de la Secretaría y las contrataciones debían venir desde la SSJ. Entonces hay un error de recursos humanos muy antiguo", explicó el delegado sindical Mario Andrés Loza Pedroza.

La SSJ asumió el error enviando recursos para el pago de esa nómina, necesaria sí ante el crecimiento de la demanda y sin la cual no funciona el hospital; pero al decidirse por la regularización de los trabajadores, en noviembre pasado, comenzó a apretar. Finalmente a partir de este mes dejó de financiar esta nómina de la Maternidad, y los directivos informaron a los trabajadores que debían regularizarse donde les correspondía: en la SSJ.

Fue éste el culmen de los problemas que comenzaron con el atraso de pagos, y que han llevado a los trabajadores de la López Mateos, del Hospital General de Occidente, del hospital de primer contacto en Colotlán y del Hospital Regional de Puerto Vallarta a manifestarse en varias ocasiones fuera de sus unidades, protestas que han sido difundidas por medios de comunicación.

El secretario de Salud, Antonio Cruces Mada, reconoce que son 1,500 los trabajadores cubreincidencias en todo el estado obligados a regularizarse. Ninguno de estos 1,500 estaba en la bolsa de trabajo. No tenían un expediente ante la SSJ, recalcó. De la López Mateos dice que son sesenta, y que estos ya hicieron exámenes (físico, psicométrico y de conocimientos) el jueves y viernes pasado para poder estar en la bolsa de trabajo y luego, si aprueban, obtener un tarjetón o carnet como cualquier trabajador formal. Sin base aun, pero ya regularizados como eventuales.

La SSJ extendió contratos por un año, a partir de enero de 2017, con trabajadores 'cubrefijo'. En el caso del Hospital General de Occidente, la representante sindical Susana Villavicencio indicó que estos trabajadores fueron tasados con el tabulador salarial 2016, al que le cuatro meses después le pretenden dar reversa: el pasado viernes les llegó la quincena a la mitad. La federación no concedió a Jalisco una partida presupuestal federal (del ramo 33) para cubrir el pago a los trabajadores que ya firmaron dicho contrato y simplemente se les recortó el sueldo al tabulador 2008, una regresión "injusta porque ya hay un contrato firmado", apuntó.

Subyace la duda: hoy los recursos no alcanzan para pagar a todos lo prometido. Para pagar a los cubreincidencias lo que les adeudaba la SSJ por contrato de tres meses ya laborados, 'se tomó' dinero de los trabajadores con contrato de un año, opinan los propios afectados.

Y como corolario de la crisis laboral médicos denuncian que la SSJ también desapareció la figura de los "interinatos" que les permitían a cubrir a especialistas por 500 pesos la hora. Una cantidad muy menor si se compara con los honorarios por una sola consulta en el medio privado. Ahora, se pagará con tiempo y cuando se requieran guardias para cubrir a alguien de base, se compensará con tiempo, no con dinero.

Faltan insumos

El señalamiento común y reiterado es que prevalece el desabasto de insumos, pese a lo que declaran la autoridades en contrario (MILENIO Jalisco, Mayo 13 de 2017). Esta carencia no tiene relación con la crisis laboral pero sí con la financiera, que también arrastra el organismo Servicios de Salud Jalisco y que no es provocada por la nómina de cubreincidencias. Villavicencio cita como ejemplo el adeudo con proveedores y el caso del servicio de intendencia, también recortado en los centros de salud.

"La semana pasada no había botas, no había gorros, no había uniformes", asegura 'Elsa' médico obstetra, quien añade que La Mater tiene dos quirófanos "pero solo puede usarse uno a la vez porque ya no hay personal suficiente para operar los dos quirófanos".

¿La solución? "La indicación es recibir menos pacientes", sostuvo. Y hasta ayer no había otra en contrario.

SRN