El corredor Chapultepec, una “idea deformada”

El grupo Ceduv Suma acusa que el GDF tomó su propuesta para intervenir esta avenida, la cual le presentó en 2012.
El proyecto de los especialistas urbanos ganó un concurso de Fonatur y cuesta 4 mil mdp.
El proyecto de los especialistas urbanos ganó un concurso de Fonatur y cuesta 4 mil mdp. (Especial)

México

El Centro de Estudios para el Desarrollo Urbano y Vivienda (Ceduv Suma) acusó al Gobierno del Distrito Federal de impulsar una “idea deformada” del proyecto original del Corredor Cultural Chapultepec que desarrollaron en 2011, pues únicamente busca un beneficio económico e incluyó un segundo piso peatonal.

El grupo de trabajo integrado por el arquitecto Guillermo Bistrain, los doctores en urbanismo Daniel Pérez Torres y René Coulomb, y el ex secretario de Desarrollo Urbano capitalino Roberto Eibenschutz Hartman, señaló que, tras varias reuniones con Simón Levy al inicio de la actual administración, le presentaron la propuesta, de la cual el GDF tomó idea, información y concepto de intervenir avenida Chapultepec.

Sin embargo, el proyecto se fue diluyendo entre constantes encuentros hasta que ya no fueron recibidos por ningún funcionario capitalino. No se habló más de la intervención de la zona hasta que se presentó la idea del segundo piso peatonal.

“Es una idea deformada, es una idea de la que se obtuvo solamente aquello que pudiera generar un beneficio económico sin pensar en los beneficios reales para la ciudad”, expresó Eibenschutz Hartman en entrevista con MILENIO.

La propuesta de Ceduv Suma contemplaba la rehabilitación de avenida Chapultepec y la Zona Rosa para convertirlas en un espacio que privilegie a peatones y ciclistas, a fin de recuperar la vocación de barrio para dar vivienda a los miles de oficinistas de Reforma.

El plan proponía la continuación de los túneles que están en la glorieta de Insurgentes y que se conectaran con los que actualmente pasan por debajo del Cetram Chapultepec.

De esta manera se recuperarían cuatro carriles de vehículos de esa avenida para convertirlos en espacio público a nivel de calle. Además, se propuso construir estacionamientos subterráneos paralelos a los túneles.

“Pasamos de un proyecto integral a un proyecto de diseño urbano arriba de una calle y eso acabo siendo bastante limitante, porque no hay consideración de qué va a pasar con la zona en términos de vivienda, de uso de suelo, porque hay una gran concentración de empleo, poca oferta de vivienda, y eso a final de cuentas no se está viendo”, expresó Daniel Pérez Torres.

También incluía el rediseño de la Glorieta de Insurgentes para armar una plaza peatonal a nivel de calle (nodo de un sistema de espacios públicos) de 13 mil 505 metros cuadrados. Y en el parque lineal se incluía un foro al aire libre.

Ceduv Suma creó el proyecto en 2011 para un concurso de Fonatur, del cual resultaron ganadores; incluso en ese entonces se habían destinado 40 millones de pesos para su implementación, que al final se invirtieron en la Alameda Central.

Posteriormente, al inicio de la administración de Miguel Ángel Mancera, fue que se reunieron con Simón Levy, director general de ProCDMX.

El proyecto de los especialistas tiene un costo de 4 mil millones de pesos y propuso solventarlos a través de tributos fiscales en un plazo aproximado de 10 años.

Sin embargo, entre las propuestas estaba también que lo financiara la iniciativa privada mediante un fideicomiso o por medio de la concesión de servicios y renta de espacios comerciales, o a través de los recursos obtenidos por la emisión de Certificados de Potencial Adicional de Construcción (Cepac).

“El proyecto actual anda en mil 400 millones de pesos; nuestro costo es de 4 mil millones, pero es para toda la Zona Rosa, no para una sola vía”, dijo el arquitecto Bistrain.

La idea de Ceduv Suma planteaba repoblar la Zona Rosa, que tiene 10 mil habitantes, pero un potencial para albergar al menos a 60 mil.

Incluso, comentaron, la implementación del proyecto incluía un año de socialización para conocer las necesidades de la población que habita en las inmediaciones de avenida Chapultepec, por lo que criticaron que ahora se quiere resolver con una consulta pública de un día.

“La consulta es legal, hay que llevarla a cabo, pero la propuesta era un trabajo de un año instalando una oficina para desarrollar un trabajo de planeación participativa”, dijo Coulomb.