Dan ‘paseo’ familiar en el ICV

Algunos tienen buena experiencia, porque encuentran pocas filas para pagar refrendo y tenencias; a otros no les fue tan bien, ya que les aparecieron multas “fantasma”.
Abrieron las oficinas del ICV en domingo.
Abrieron las oficinas del ICV en domingo. (Roberto Alanís)

Monterrey

El tour de domingo para algunas familias regiomontanas incluyó un nuevo destino: el Instituto de Control Vehicular (ICV), ubicado en la Torre Administrativa.

Sorprendidos ante la atención rápida y las pocas filas, varios contribuyentes cargaron con los miembros de la familia para pagar el refrendo y la tenencia, en el penúltimo día de límite sin recargos.

“En menos de una hora salí, se me hizo bien. Hasta se me hizo extraño que estuvieron trabajando los de Gobierno, pero está bien, fue todo lo contrario a lo que esperaba”, señaló Iván Rodríguez.

Sin embargo, hubo quienes solicitaron prudencia para los trabajadores del Estado.

“Está bien, pero pues tampoco que trabajen tanto, que lo pongan hasta la una”, expresó, Uliana Macías.

En medio del ambiente tranquilo, el pago de un hombre -quien omitió su nombre- fue justificado en el penúltimo día, al argumentar que “es mexicano”.

 

¿Por qué decidió venir este penúltimo día?

“Pues porque somos mexicanos, dejamos todo al último, pero me salió bien porque no hay gente”.

Incluso, al ver que la tranquilidad mediaba, el contribuyente Gerardo González comenzó a mandar mensajes por whatsapp a sus amigos para que se “arrimaran” a pagarlo y que no se esperaran.

“Ahorita voy a mandar un aviso a los amigos por whatsapp para que se arrimen a pagarlo de una vez, para qué regalas dinero, 100 o 200 pesos de recarga, mejor los usas para cenar gratis con la señora”, dijo.

Pese a que algunos calificaron como buena su experiencia de pago de tenencia o refrendo en un clima agradable, otros, como el señor Julio Mendoza, parecían vivir en una pesadilla.

Luego de dar varias vueltas por la plazoleta, Mendoza decidió platicar su experiencia de no poder pagar el refrendo de un auto que tiene a su nombre, debido a una “multa fantasma”.

Se trata, explica, de una “multa fantasma” que le fue impuesta a un Volkswagen Sedán que desde hace más de ocho años tiene su hermano en la ciudad de León.

“El carro está en León desde hace ocho años y en noviembre pasado me pusieron una multa en Monterrey, supuestamente; no lo entiendo, si el carro no lo ha traído mi hermano para acá”, expuso.

La multa es de mil pesos y las autoridades argumentan que fue debido a que no hizo caso a las señales de tránsito e iba hablando por celular.  

“Uno viene a pagar para cumplir, pero me salió una multa ‘fantasma’ de mil pesos, pero les dije: ‘Pérense (sic), ¿a qué horas?, si no estaba aquí. Aparte me dijeron que aquí no pueden arreglarlo hasta que vaya a Tránsito de Monterrey”, relató.

Ante la situación, el contribuyente también tiene su plan.

“En la multa debe venir el color del carro, ahora vamos a ver si es cierto que ellos nos están diciendo la verdad. Porque esto es nada más para generar más impuestos.

“Igual y no pago, el carro está en León, no pasa nada, que me sigan multando, pero uno viene a cumplir, pero si no me arreglan nada, yo no voy a pagar”, aseguró.