El consumismo nos hace olvidar el significado de la Navidad

Advierte el sacerdote de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, en Puerto Vallarta.
Esteban Salazar González, sacerdote de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.
Esteban Salazar González, sacerdote de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe. (Guillermo Gómez Pastén)

Puerto Vallarta

Ante la mercadotecnia y el consumismo, las personas cada vez se olvidan más del verdadero significado de la Navidad, advirtió el sacerdote de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, Esteban Salazar González, quien apuntó que de acuerdo a la religión católica, esta fecha es la esencia del nacimiento de Jesucristo.

Sin embargo, expresó que en lugares turísticos como Puerto Vallarta, donde la presencia de visitantes extranjeros es común, se abren espacios para celebrar otras cuestiones “que en la práctica vienen a ser totalmente ajenas a lo que se debe de celebrar, no sólo culturalmente sino religiosamente hablando”.

Por ello, el vicario episcopal hizo una invitación a la reflexión, ya que de igual forma como se festeja en este misterio “la venida de Dios mismo a nosotros, que sin dejar de ser Dios asume nuestra naturaleza humana, es en sí mismo el misterio de la encarnación de Cristo, es una invitación a que también nosotros, en la medida de nuestras posibilidades, nos tratemos de encarnar en la realidad de otros que están en una situación más necesitada que la que vivimos nosotros”.

Agregó que si bien éstas son fechas de júbilo, también es un tiempo para hacer un llamado fuerte a la solidaridad, a la fraternidad, al amor y a la caridad de unos para con otros, sin embargo y pese a que en México las raíces y culturas se encuentran aún arraigados, insistió en que en sitios como Puerto Vallarta se llegan a abrigar otras costumbres y culturas que no les corresponden como mexicanos, lo cual obedece más que a cuestiones culturales a la comercialización.

Salazar González destacó que hoy día, como efecto de la tecnología circula por internet un correo electrónico que contiene una bonita reflexión donde en síntesis es Jesús mismo el que está hablando con un dejo de tristeza y dice:

“Yo era el festejado y no me invitaron, entré, había mucha gente y de pronto entró un señor gordo vestido de rojo riéndose estruendosamente y pareciera que él era el festejado, todos le llamaban papá Noel o Santa Claus. Es la situación que refleja lo que sucede actualmente”.

Recordó que el festejado realmente es Cristo, “que nace en medio de nosotros y nace para nosotros, puesto que celebramos su nacimiento, lo hacemos a un lado”.

Por ello reiteró su invitación a toda la comunidad católica para que retome el rumbo de estas fiestas y rescate la esencia de lo que debe ser esta celebración, “es recordar una vez más ese misterio hermoso de Dios que quiere estar y caminar con nosotros”.

Advirtió que “muchas veces nosotros mismos nos empeñamos en cerrarle la puerta, hacerlo de lado y sacarlo de nuestras vidas, pero cuando la gente se da cuenta de sus necesidades o carencias es cuando se preguntan dónde está y por qué los abandonó, lo que no es cierto, sino que se olvidan que fueron ellos mismos quienes lo alejaron, no le dejamos espacio en nuestra vida, en nuestro trabajo, en nuestro quehacer de cada día”.


DESPLAZADO


En ese contexto, refirió que un factor importante para que se dé en estas fechas esa lejanía con la verdadera razón de festejo, es el hecho de que el consumismo y la comercialización han venido ganando terreno y aseguró que en el afán, en ocasiones bueno, de querer compartir con el otro y dar a los demás algo que le haga sentir un cariño “llegan a envolverse en las garras del consumismo”.

Al cabo, el párroco Esteban Salazar consideró que más que regalar cosas se deben regalar a sí mismos, “lo más importante es que estemos con un corazón bien dispuesto, abierto, para más que preocuparnos de dar cosas materiales, preocuparnos por dar algo de nosotros mismos para bien de los demás, acción que debe ser a diario aunque existan estos momentos que son especiales y con más intensidad debe hacerse esta vivencia”.