Buscan retirar de por vida licencia a conductores ebrios

La reforma impulsada por el PAN pretende reducir los casos de accidentes provocados por automovilistas en estado de ebriedad.
La propuesta se turnará a comisiones en los próximos días.
La propuesta se turnará a comisiones en los próximos días. (Archivo)

Monterrey

Los casos de Lorenzo Milmo e Iván Velázquez, jóvenes universitarios que enlutaron a dos familias al protagonizar accidentes automovilísticos bajo los influjos del alcohol, han reavivado la polémica sobre los conductores ebrios.

Uno libre; otro en prisión, ambos cargan la muerte de una persona, y sus percances podrían ser el detonante de medidas extremas para los automovilistas del estado.

Una de ellas propone retirar de por vida la licencia de manejo a cualquiera que conduzca en estado de ebriedad. Se trata de una reforma al artículo 32 bis de la Ley del Instituto de Control Vehicular, impulsada por la bancada del PAN en el Congreso local.

“No podemos permitir que esto siga pasando, es muy lamentable como seguimos viendo este tipo de accidentes y el marco legal no nos permite una sanción contundente. ¿A qué me refiero con una sanción contundente? A que se le cancele de por vida la licencia para conducir”, puntualizó Juan Carlos Ruiz García, legislador de Acción Nacional.

La propuesta, que se turnará a comisiones en los próximos días, contempla el retiro de por vida de la licencia en los supuestos de que un automovilista sea sancionado por segunda ocasión en el lapso de un año por manejar en estado de ebriedad conforme a los parámetros vigentes.

El otro apartado indica que si la persona es sorprendida una tercera ocasión en un periodo de tres o más años, se aplique la medida vitalicia. En ninguno de los dos escenarios se requiere que el conductor provoque un percance o mate a terceros.

Una vez cancelado el documento, la persona quedará impedida para conducir en Nuevo León, aunque tramite un permiso en otro estado o país.

Si es sorprendido violando esta normativa, se hará acreedor a una multa de 180 salarios, es decir, más de 12 mil pesos.

“¿Hasta cuántos accidentes donde ponen en riesgo a la ciudadanía tenemos que soportar? Yo digo que ninguno”, señaló Ruiz García al justificar la iniciativa.

En Nuevo León, ninguna autoridad municipal o instancia estatal lleva un conteo de fallecidos en accidentes automovilísticos donde el alcohol está de por medio. Organismos como NACE (No a Conducir Ebrio) estiman en 500 los decesos por año.

Para el presidente de la asociación, Ricardo Cantú, antes de pensar en endurecer la ley, se tiene que aplicar la existente.

“Está muy claro que la primera vez que una persona es detectada conduciendo en estado de ebriedad, son de ocho a 12 horas de arresto, tiene que ir a rehabilitación y se le suspende la licencia por tres meses… la penalidad se va al doble en el momento que reincide”, explicó.

No obstante, denunció que la ley es letra muerta, y los responsables de ello tienen nombre y cargo.

“Muchos de estos muertos se han podido evitar si los municipios hicieran su trabajo. Porque no hay un interés de los municipios, nada más no les interesa. Como que tienen otras cosas más importantes. No han considerado que pueden ser sus hijos (los que mueran), que pueden ser los hijos de los regidores… el día que les toque es cuando a lo mejor van a reaccionar”, fustigó.