Venta de condones sube en fines de semana

Con el aumento en la compra de artículos para prevenir embarazos, persiste la falta de información sobre su costo, efectos y reglas de uso entre los jóvenes de La Laguna.
Muchos de los clientes son adolescentes entre los 14 y 17 años de edad, que acuden en pareja a las farmacias.
Muchos de los clientes son adolescentes entre los 14 y 17 años de edad, que acuden en pareja a las farmacias. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

Trabajadores de distintas farmacias de La Laguna comentaron que la venta de condones y lubricantes se incrementa considerablemente durante el fin de semana, mientras que existe un incremento del 20% en la compra de la llamada píldora de emergencia durante los lunes.

Muchos de los clientes son adolescentes entre los 14 y 17 años de edad, que suelen acudir en pareja a estos establecimientos y aunque es el hombre quien pide el producto y paga por él, las decisiones las toman entre los dos.

En ese sentido, los farmacéuticos agregaron que los jóvenes demuestran un desconocimiento sobre la forma en la que funcionan estos productos que previenen embarazos, o de verificación a través de pruebas que se venden de forma general en estos establecimientos.

Los precios van desde los 35 pesos para preservativos, hasta los 200 pesos en lo que respecta a pruebas de embarazo.

Cabe destacar que los productos que más se venden son condones, generalmente de látex con agua o gel, lubricantes vaginales y la píldora de emergencia, en menor cantidad se ubican las pruebas de embarazo.

Los precios varían de los 35 pesos en el caso de preservativos en farmacias de genéricos y similares, hasta los 200 pesos en lo que respecta a pruebas de embarazo. Muchos artículos no son conocidos por los consumidores debido a la diversidad de mercancía que se maneja.

En las farmacias consultadas de Torreón, Gómez Palacio y Ciudad Lerdo, se coincidió en que el tema del embarazo entre adolescentes se da por desconocer los productos, marcas, costos, efectos y reglas de uso.

Las farmacias pertenecientes a cadenas nacionales atienden a un público de más edad, generalmente mayor a los 20 años, con otro nivel económico y mayor información sobre los productos relacionados con la prevención de embarazos.

Cada día son más jóvenes quienes acuden a las farmacias para comprar estos productos que quizá, según declararon algunos empleados de estos establecimientos, pronto podrán adquirirse en máquinas instaladas en los autobuses y escuelas de la región.