En la austeridad forman maestros en Atequiza

Autoridades educativas aseguran que realizarán inversión y anuncian programa modelo.

Guadalajara

Las Escuelas Normales Rurales (ENR) en México enfrentan una disminución en la población estudiantil, las condiciones en las que éstas se encuentran son señaladas como precarias por sus alumnos y la Escuela Normal Rural de Atequiza (ENRA) en Jalisco no es la excepción.

Ubicada al sur de la Zona Metropolitana de Guadalajara, en el municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos, la ENRA Miguel Hidalgo es el hogar de casi 500 futuros profesores. La institución cuenta con una extensión territorial superior a las 20 hectáreas, la fachada cuenta con una escultura del cura Miguel Hidalgo entre otras expresiones artísticas que son acompañadas por algunas mantas en apoyo a Ayotzinapa, “Vivos los queremos”, exigen.

Al ingreso, un par de murales elaborados por ex alumnos son parte del orgullo de la institución, es el área académica, ahí se encuentran las oficinas administrativas y los salones de clases, todo es impecable, realidad muy distinta a lo que se aprecia en el resto del plantel.

Letreros de “Fuera de Servicio” tienen mayor presencia que aquellos que señalan las rutas de evacuación, algunos inodoros, regaderas, lavamanos, drenaje, registros, lámparas y mobiliario se encuentran inservibles.

En la zona deportiva, una fosa juega el papel de alberca.

“La bomba no sirve, cuando la limpiamos tenemos que sacar el agua con cubetas porque tampoco tiene drenaje”, mencionó Narda, alumna de segundo grado a tiempo que contemplaba el verdoso tono del agua que llena el estanque.

La pista de atletismo se reduce a una periferia de terracería con algunos residuos de líneas de cal que denotan que alguna vez dividieron carriles para los corredores, la cancha de futbol profesional tiene tiempo que no ha visto rodar un balón y solamente algunos tramos de la malla perimetral se mantienen en pie.

El gimnasio ya no funciona como tal, ahora es una bodega que utilizan los empleados del personal de limpieza y las prácticas deportivas se concentran solo en una cancha de voleibol y una de futbol rápido.

A un costado del área de deportes se encuentra la lavandería; desde hace más de 20 años Martina Vizcarra es la encargada de mantener limpia la ropa de los alumnos, pues la mayoría viven en el plantel.

“A veces recojo 150 piezas de pantalones, 200 piezas de playeras, sábanas y cobertores”, explicó la mujer quien tiene a su disposición dos lavadoras y una secadora las cuales, dice, son insuficientes.

En la cocina no sirven los filtros potabilizadores y lo que antes era una panadería ahora se ve reducida a una bodega de cartón corroído por ratones, invitados no deseados de esta escuela pero que abundan en diversos puntos del plantel según se puede apreciar por el excremento y los daños que dejan por todos los lugares donde pasan.

La zona más crítica de la institución, de acuerdo a los alumnos, es la de los dormitorios, ahí ni las ventanas rotas se cambian: “Ponemos cartones para cubrir las ventanas que están rotas, yo tengo dos años aquí y nunca las han cambiado”, explicó Santiago González Mora, oriundo de Michoacán y de los pocos alumnos foráneos que llegan a  la Normal de Atequiza; anteriormente se convocaba a gente de al menos cinco estados.

Cada uno de los dormitorios es ocupado por al menos tres y hasta seis residentes, no existen muros divisores, quienes quieren algo de privacidad la tienen que inventar con sábanas que cuelgan de donde pueden.

Saraí, alumna de cuarto grado, sostiene que con un adecuado mantenimiento la ENRA Miguel Hidalgo podría resurgir del bache en el que se encuentra y atraer de nuevo el interés de los aspirantes.

“Esta escuela es nuestro hogar, entonces si se diera el mantenimiento correcto tendríamos una mejor institución, un mejor hogar, porque a quién le gusta ver su casa destruida”, dijo, y agregó que la respuesta e las autoridades generalmente es que “se están gestionando los recursos, pero no vemos nada”.

No ven lo académico: director

José Abel Asencio, director y egresado de la Normal de Atequiza asegura que la cuestión académica se encuentra correctamente atendida y que es la parte que la gente no ve de esta institución y siempre se van con las condiciones que señalan los alumnos.

Aunque dijo no contar con la cifra exacta del presupuesto total que recibe la ENRA cada año por tratarse de diversas partidas y programas federales, el directivo asegura que se ha invertido en el equipamiento de aulas y otros aspectos relacionados con la actividad académica.

Señaló que además, la Normal tiene un proyecto a cinco años para convertirse en un módulo modelo de desarrollo sustentable para llevar a comunidades rurales con población menor a mil personas.

Por su parte, Víctor Manuel Espino, director de Educación Normal en Jalisco, quien realizó una inspección para conocer las condiciones del plantel, señaló que ya se hizo un diagnóstico de las necesidades y que programarán una inversión en medida de las observaciones que realizaron.