Entre compras de pánico y deliciosos platillos

Los regios atiborraron los negocios de ventas de flores, zapatos y globos para llevar un detalle a sus progenitoras.
Muchos celebraron llevando a la autora de sus días a un restaurante.
Muchos celebraron llevando a la autora de sus días a un restaurante. (Guadalupe Sánchez)

Monterrey

Las compras de último momento para celebrar a mamá no se hicieron esperar. Este 10 de mayo, las flores, la ropa, zapatos y globos salvaron a varios que por exceso de trabajo no pudieron comprar un presente durante la semana.

Los negocios de venta de flores hicieron el negocio del año, ya que en esa fecha las flores no faltan como parte de los presentes para las madres.

Aunque para no fallar, algunos optaron por llevar a mamá a que escogiera su regalo y de paso, dejarse consentir, también en su día.

“Pues la traemos para que ella escoja, que ella escoja su detallito. A mí todavía no me dan, a ver qué me regalan”, comentó Martha, quien acudió al pasaje comercial Morelos, en el centro de Monterrey acompañada de su madre, esposo e hijos en busca de un presente.

Aunque las declaraciones de amor y el agradecimiento, sobre todo para mamá, son siempre el mejor regalo y el detalle más lindo.

Así lo demostraron dos pequeños que compraron rosas y esperaron a que su madre saliera de comprarse zapatos para dedicarles algunas palabras.

“Pues muchas felicidades por el Día de la Madres, se lo agradezco por cuidarme de chiquito, ahorita que tengo los 13 años, te los agradezco, ma’”, esas palabras provocaron en su madre que sus ojos se humedecieran.

 

Restaurantes llenos

Además de flores muchas madres regiomontanas fueron celebradas en su día en restaurantes de la localidad, los alimentos que más se vendieron fueron cabrito y carne asada, para consentir a las madres.

Los restaurantes estuvieron repletos, en algunos establecimientos se tuvo que hacer reservación con varios días de anticipación y aun así debieron esperar a que hubiera mesa disponible.

Las familias reunidas en las mesas en torno a las madres fue la constante y se pudo apreciar la felicidad reflejada en las sonrisa de las madres al estar rodeadas de cariño.