Más que un doctor… cómo encontrar al mejor pediatra

Empatía con el niño y su familia, disposición, profesionalismo y acreditación son puntos a tomar en cuenta para elegir quien se hará cargo de la atención médica en los cruciales años de la infancia.
Al nacer el bebé la atención de un pediatra es necesaria, ya que éste evalúa el crecimiento y habilidades del menor
Al nacer el bebé la atención de un pediatra es necesaria, ya que éste evalúa el crecimiento y habilidades del menor (Especial)

Guadalajara

Porque se es madre primeriza, porque recién se mudó, porque no está a gusto con quien le ha atendido, o no totalmente… por varias razones en cierto momento puede toparse con la incógnita ¿Cuál será un buen pediatra para mi hijo? Y si puede decidir quién ha de ser ese médico, la respuesta implica más que consultar un directorio y elegir un nombre al azar. Se trata de encontrar a uno bueno. Al mejor.

Un pediatra es un profesional que tras egresar de la carrera de Medicina (seis años de estudios) se especializó en la atención de los niños (otros dos años) y deberá seguirse capacitando de por vida. Sin embargo, las certificaciones de poco sirven si no se está conforme con el trato del facultativo. En efecto, profesionalismo y acreditación son puntos a tomar en cuenta para elegir quien se hará cargo de la atención médica en los cruciales años de la infancia, y un poco más allá, hasta la adolescencia inclusive, pero la empatía con el niño y con su familia es fundamental.

“Un buen pediatra tiene que tener la sensibilidad y el gusto por atender a niños y un compromiso social y espíritu de servicio, porque no solo se involucra con el bebé o el niño (…) interactúa con los padres, con los abuelos y con otros cuidadores. Entonces hay un fuerte vínculo con la familia, debe haber empatía”, enfatizó el doctor Ricardo Corona, miembro y actual tesorero de la Asociación Médica de Jalisco, Colegio Médico A.C. (AMJ) y especialista en Pediatría.

Esta empatía sólo se detecta hasta que se lleva al hijo a consulta, y sucede que muchas veces, el médico recomendado por amigos o familiares o hasta otros especialistas (comúnmente el ginecobstetra que ve a la madre durante el embarazo), no es el ideal para el menor de edad y su núcleo familiar, a lo que se debe poner atención pues la interacción será muy constante. Durante el primer año de vida se recomienda una revisión de rutina cada mes, en caso de niño sano.

El segundo año de vida, la consulta de control de niño sano se puede reducir a un mínimo de seis veces. Y a partir de los dos años de edad, se recomienda una vez al año para control y siempre que se enferme.

La consulta médica tiene varios propósitos, el principal es evaluar que el crecimiento y habilidades de desarrollo del bebé y el niño sean adecuados a cada etapa e intervenir oportunamente si se detecta algún problema o trastorno; así como diagnosticar y resolver con la prescripción de fármacos y otras medidas los padecimientos comunes en la infancia como son las infecciones.

Sin embargo el pediatra también orienta sobre lactancia materna alimentación, actividad física, crianza y estilo de vida y lleva el control de vacunas para prevenir enfermedades.

Respecto a la empatía, se debe observar la reacción de los niños frente a la atención que reciben y a los que ya puedan responder, preguntarles sobre su doctor. “Algunos pueden sentirse agredidos o intimidados, en un ámbito que no les agrada. Por ello en la revisión clínica el médico debe procurar esa empatía, tratar de que sienta cómodo”, apuntó el entrevistado.

La búsqueda de un pediatra puede comenzar durante el embarazo, lo que facilita tener una decisión tomada para comenzar el control tras el nacimiento del bebé. Los programas y revistas para mamás, aconsejan hacer una lista de tres o cuatro candidatos, indagar sus currículos y hasta hacerles una breve entrevista para sondear su postura respecto a temas como las vacunas, uso de antibióticos, la circuncisión y en general su visión acerca de la crianza de los niños. La idea es encontrar esa empatía familiar, y se vale agregar en el listado a los pediatras que recomienden otras personas –de preferencia con afinidades a los padres- y a los que localice en directorios, hospitales y colegios médicos.

En estos últimos se cuenta con una base de datos de médicos certificados donde se puede confirmar que efectivamente el especialista cuente con la certificación que presume.

La AMJ ha sido impulsora de la certificación. “En el estado la gran mayoría de los pediatras estamos colegiados en el Colegio de Pediatría de Jalisco y buscamos mantenernos estar certificados, a través de cursos y congresos, estatales, nacionales e internacionales, que dan certeza de que estamos vigentes en nuestra área de especialidad”, señaló Corona, tras apuntar que esta semana precisamente tuvo lugar el Congreso Nacional de Pediatría en el puerto de Veracruz.

Frente a los padecimientos de la infancia por similares que le parezcan a la población “tenemos que estar actualizados permanentemente”, dijo.

Lo anterior, aunado a la disposición y buen trato del profesional y sus colaboradores, son aspectos que le harán encontrar sin duda al mejor pediatra.

 

Claves

Buscando al mejor pediatra

Tener en cuenta que un buen médico para un paciente puede no serlo para otro

Observar la reacción de los niños frente a la atención que recibe del médico, si se le ve atemorizado, incómodo o acepta la revisión con naturalidad

Preguntar a los niños más grandes si les gusta el trato de su doctor

Evaluar si al pediatra le gusta trabajar con niños, si le molesta que le hagan preguntas y si brinda el tiempo necesario para hacer su diagnóstico y resolver las dudas, en un lenguaje claro. Incluso las que surjan durante el tratamiento 

Advertir si el médico atiende llamadas fuera de horario de consulta o fines de semana y si en caso de emergencia se le puede contactar

Considerar si el tiempo de espera para pasar a consulta es razonable y si el personal del consultorio tiene actitud servicial

Indagar honorarios habituales del médico para consulta programada o fuera de horario y el costo de vacunas

Fuente: American Academy of Pediatrics/Asociación Médica de Jalisco.