CRÓNICA | POR JESÚS GARCÍA

Comercio religioso vive tiempos complicados

Los vendedores de veladoras, cirios pascuales, imágenes, escapularios, medallas y demás, reportan un ligero incremento durante esta fecha, pese las celebraciones de la Iglesia Católica.

Pocas son las personas que compran algún artículo religioso, pese a las celebraciones de la temporada.
Pocas son las personas que compran algún artículo religioso, pese a las celebraciones de la temporada. (José Luis Tapia)

Tampico

Las ventas de artículos religiosos en el sur de Tamaulipas y en el marco de la Semana Santa son bajas, ya que apenas han tenido un leve incremento del 10 al 15 por ciento en comparación a años anteriores, cuando llegaban a vender hasta 50 por ciento más.

Quienes se dedican a la venta de artículos religiosos, desde veladoras, cirios pascuales, imágenes de diversidad de tamaños, escapularios, medallas y demás, no tienen las mismas ventas en la denominada Semana Mayor.

"Muy poca venta es la que hay, la verdad", explicó la Madre Genoveva, responsable del negocio "Detalles de Dios", artículos diversos, que se encuentra en el centro de Ciudad Madero, quien insiste que no es lo mismo que en años anteriores.

Entre una pared tapizada de Cristos de diversos tamaños y un mostrador con oraciones, explicó que en años pasados la venta rondaba "el 40 y 50 por ciento" más que en un periodo normal.

Aún así hay quienes acuden a los comercios enfocados a la venta de artículos religiosos, pese a que está la tentación de la playa, la fi esta y la diversión, en busca principalmente de cirios pascuales que se consagran y encienden en la Vigila Pascual en la noche del Sábado Santo.

A un costado de la Catedral de Tampico existe una librería y tienda que se dedica a la venta de esta clase de artículos, allí, su encargado Luis Madrigal, expone lo mismo y refiere que la "venta está, la hay, pero es muy baja".

"En este momento la venta que tenemos es del 10 al 15 por ciento y lo que más se está llevando la gente es el cirio pascual, que se acostumbra a encender en estas fechas, pero está muy tranquilo", refirió el comerciante.

Explicó que quienes le dan el movimiento económico a estos comercios durante la Semana Santa son los mismos turistas, ya que quieren llevarse un recuerdo de Tampico y "las postales de la catedral, alguna medallita o imagen se convierte en una buena opción".

Sin embargo, Don Luis dijo que hubo mejores tiempos en torno a los artículos religiosos y describió un fenómeno extraño en la zona sur de Tamaulipas que se presentó hace cinco o seis años, cuando se registró el inicio de violencia generada por el crimen.

"Hace como seis años, allá del 2009 y 2010 pasó algo muy interesante, la gente comenzó a adquirir muchas cosas, desde la medallita, los escapularios, los libros, las imágenes y demás para la protección, inclusive las biblias.

En ese tiempo las ventas llegaron a ser del 50 por ciento más que un día normal, pero la inseguridad se volvió más constante y todo parece indicar que la gente se acostumbró a ella, lo que contribuyó a que bajaran las ventas", puntualizó.

No se trata de casos particulares sino que es un tema que se puede generalizar de acuerdo a lo que cuentan los comerciantes que andan en la calle, los que están en las banquetas o que se instalan a un costado de las iglesias de la zona.

Por ejemplo la señora Juana García, tiene más de 20 años dedicándose a la venta de artículos religiosos diversos afuera de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, en el centro de Ciudad Madero y contó lo difícil que es dedicarse a esto.

"La verdad es que todo anda muy flojo, apenas ahorita vendí dos veladoras y a veces en todo el día me llevo a veces nada más 20 pesos o 5 pesos, ahí está Diosito -señala la iglesia- a veces no saco ni para comer y lo bueno es que mi hija pues me ayuda", expuso.

La señora, instalada a un costado de la citada iglesia y con voz muy suave, indicó que la gente acude al santuario pero poco le importa adquirir algún artículo como alguna imagen, estampa o figura, además de remarcar que lo más llegan a vender son las veladoras.

Sin embargo el panorama no siempre fue complicado o difícil para los comerciantes de los alrededores de la parroquia, que no son más de cinco, pues hubo años en los que había más fe de la gente y por ende más bonanza para el comercio.

"Antes sí, estábamos aquí enfrente, a veces hasta 10 ó 5 mil pesos, se vendía bastante, yo tenía bien surtido el puesto con cuadros, lámparas porque iba mi señor a México a surtirse", recapituló Doña Juana, que atiende un humilde puesto.

Es claro que, luego de los testimonios de los comerciantes de artículos religiosos, ni la Semana Santa genera que la venta pueda considerarse de buena a muy buena, por lo cual han sacado sus propias conclusiones y le han dado un culpable a la situación.

"Todo esto es a causa de la falta de formación, las personas y principalmente los jóvenes le dan más sentido a la diversión que a la religión. Muchos creen que la Semana Santa es para irse de paseo nada más y no la viven como tal", señaló la Madre Genoveva.

Por su parte, Luis Madrigal, remarcó que muchas ocasiones la gente prefiere divertirse que pasar tiempo con su familia y acudir a la iglesia, entonces esto genera que la venta de todos estos artículos pues no sea la que se espera.

La señora Juana refiere que la poca venta se debe dos cosas: "a que la gente no tiene dinero para andar comprando detalles y porque en definitivamente hay muy pocas personas que acuden a la iglesia en estas fechas, entonces casi no hay clientes".

También existen algunos negocios que utilizan las redes sociales para informar a la población sobre sus descuentos del 10 al 15 por ciento y así generar más venta, como por ejemplo la librería cristiana "El Maestro", que se encuentra en Altamira.

Galerías Vaticano Madero es otro negocio que aprovecha plataformas por internet como el Facebook para promocionar sus productos, además de tener una atención más próxima.