Retiran a comerciantes de la Clínica 33

Autoridades de Monterrey realizaron el operativo a fin de evitar el comercio informal que ha afectado a quienes están establecidos.

Monterrey

Personal de la Dirección de Comercio del municipio de Monterrey realizó un operativo para retirar a vendedores que desde hace algunos años se instalaban en los alrededores la Clínica 33 del IMSS, sobre la avenida Félix U. Gómez.

Las constantes quejas de empleados y derechohabientes del Seguro Social habrían motivado la intervención de las autoridades, pues constantemente bloqueaban el paso y causaban molestias, sobre todo a personas mayores o con dificultades para desplazarse.

Asimismo, fue retirado un negocio informal ubicado en la avenida Constitución, afuera de la Clínica 2, y uno más que se hallaba sobre la calle G. Torres, al oriente de esa unidad médica.

Resguardados por tres oficiales en una patrulla de la Policía Municipal, los inspectores de la Dirección de Comercio arribaron a esa zona desde las 06:15 del miércoles, cuando los comerciantes terminaban de colocarse.

De inmediato cuestionaron a los vendedores ambulantes en torno a los permisos municipales, y al no mostrarlos, les indicaron que tenían que dejar libre el área.

Sin que se registraran altercados, los inspectores incautaron tanques de gas, comales y estufas, así como hileras, refrescos y alimentos chatarra.

A los dueños de la mercancía se les permitió llevarse los alimentos perecederos.

Durante el desarrollo del dispositivo los oferentes fuera de la Clínica 33 mostraron supuestos amparos, y aseguraron que acudirían a recoger sus artículos más tarde.

Por su parte, la autoridad local advirtió que dejarían vigilancia permanente en los alrededores de la unidad médica con el fin de que los vendedores no vuelvan a instalarse.

Las quejas contra los comerciantes informales provenían principalmente de empleados del IMSS y de los propios derechohabientes, en especial de aquellos que deben utilizar muletas o sillas de ruedas.

El área más congestionada por puestos, vendedores y clientes era el acceso y salida del puente peatonal que da hacia la calle Florencio Antillón.

Trascendió que los puestos sancionados y retirados pertenecían a la misma familia, que además cuenta con otros establecimientos no reglamentados en el centro de la ciudad.