Cruces fronterizos se llenan de vendedores ambulantes

Una de las comerciantes menciona que los extranjeros aprecian el arte mexicano y adquieren los productos.
Vendedores invaden el puente fronterizo.
Vendedores invaden el puente fronterizo. (Notimex)

Reynosa

Sombreros, peluches, juguetes, camisetas representativas de equipos de futbol, hamacas, agua, refrescos, dulces, nieves y hasta artesanías mexicanas son tan sólo algunos artículos que se comercializan diariamente en inmediaciones del cruce internacional que une a Reynosa con Hidalgo, Texas.

La comercialización de diversos y muy variados, artículos así como la presencia de limpiaparabrisas y pedigüeños se ha convertido en un fenómeno cotidiano que está presente a lo largo de todo el año desde hace varios lustros.

Cabe descartar que el puente internacional Reynosa/Hidalgo es uno de los de mayor afluencia en la zona noreste del país, con un aforo diario de 14 mil vehículos, cifra que se incrementa hasta en un 20 por ciento en periodos vacacionales y días festivos.

Los automovilistas, que en temporada alta tienen que esperar hasta tres horas para poder ingresar a territorio estadunidense pueden aprovechar ese lapso para comprar dulces, agua, refrescos, pan de elote y nieve de diversos sabores, para tolerar las altas temperaturas que actualmente oscilan en los 34 grados.

María Ramírez Matías, mujer indígena originaria de Oaxaca, refiere que desde hace cinco años, junto a sus hijos y esposo, viaja a esta frontera para comercializar sus canastas y abanicos de mano tejidos con palma en uno de los cruces internacionales más importantes de México.

"Pasamos temporadas aquí en Reynosa y mis niños y yo vendemos aquí nuestro trabajo que es elaborado a mano, ya que en nuestra tierra es mucha la competencia", dijo en entrevista a Notimex.

Mencionó que la venta varía, dependiendo los días y los horarios, pero resaltó que los "gringos" que cruzan valoran y aprecian el arte mexicano así como los connacionales radicados en Estados Unidos.

Destacó que en las inmediaciones de cruce fronterizo Reynosa-Hidalgo, es un buen punto para dar a conocer lo que se hace en el interior del país, además de que sus productos resultan atractivos para la gente que utiliza esta vía para internarse a Estados Unidos.

Por su parte, Ismael Pérez inició por primera vez la venta de nieves a los automovilistas que diariamente se internan por dicha vía a territorio estadounidense, aprovechando la temporada cálida en esta región y que le ha traído muy buenos resultados.

"Traemos nieve de mango, limón, coco, vainilla y nuez, los precios varían dependiendo si pagan en dólares o en pesos, pero las más vendidas cuestan un dólar o 15 pesos" dijo sonriente uno de los vendedores ambulantes con más éxito en las inmediaciones del cruce fronterizo.

Los vendedores ambulantes que ofrecen sus productos en el cruce internacional Reynosa-Hidalgo, resultan "un atractivo" para quienes lo utilizan pues pueden aligerar el trayecto y la espera, advirtió José Ramón Pérez Martínez, automovilista que diariamente cruza a trabajar a Estados Unidos por esta ruta.

Mencionó que resulta de gran alivio encontrar en esta temporada cálida quien te ofrezca agua fría o alguna nieve, incluso hasta pan de elote o alguna golosina, pues todos los productos que ahí se comercializan tienen permitido el ingreso a territorio estadounidense.

"Son personas que te ofrecen sus productos, si uno no tiene interés pues los ignoras o les dicen que no y sigues avanzando en tu destino", apuntó.

Pese a la gran afluencia de vendedores ambulantes, que en su mayoría provienen de entidades del sur del país, el diputado federal, Humberto Prieto Herrera, demandó la erradicación del ambulantaje en el puente internacional Reynosa/Hidalgo.

El legislador solicito a la comisión de transportes de la LXII legislatura de la cámara de diputados del Congreso de la Unión, coordinar y realizar acciones para evitar la presencia de vendedores ambulantes en esa vía.

Dijo que en la mayoría de las carreteras y autopistas del país, sobre todo en las casetas y/o zonas de descanso o de baja velocidad, es común encontrar vendedores ambulantes que desarrollan esta actividad como un manera de sobrevivir, que aunque en la mayoría de los casos no afectan a los usuarios, "tampoco es una actividad legal".

Por su parte, el guardia de seguridad del lado estadounidense Joe Ramírez, dijo que el cruce fronterizo tiene marcada la división entre ambos países, por lo que su responsabilidad se limita a impedir que ingresar los comerciantes a ofrecer sus productos al lado estadounidense.

"Ellos ya saben que no deben rebasar los límites y que no deben obstruir el paso de los vehículos y mientras no ingresen a nuestro lado, no hay problema", indicó.