REPORTAJE | POR MAURICIO PÉREZ

San José Insurgentes: impunidad en construcción

“Todos los ejemplos de violación a la ley” se advierten en esa colonia, según su Comité Ciudadano, que registra un centenar de edificios que presuntamente infringen la normatividad urbana.

Ciudad de México

La colonia San José Insurgentes, localizada en una zona privilegiada por sus conexiones viales y de transporte público en la delegación Benito Juárez, presenta, sin embargo, “todos los ejemplos de violación a la ley” en  materia urbana, sostiene Hugo González, coordinador interno del Comité Ciudadano de esa colonia.

 

Y es que en esa área delimitada por las transitadas avenidas Insurgentes, Río Mixcoac, Revolución y Barranca del Muerto, esa representación de vecinos ha contabilizado aproximadamente un centenar de edificios que violan la normatividad urbana, 111 oficinas irregulares y al menos nueve violaciones a la Norma 26, entre otras.

 

Esa colonia solo es una muestra de las irregularidades de más de mil predios que tienen registradas unas 220 organizaciones de vecinos en el Distrito Federal, obras sobre las cuales las autoridades capitalinas responsables siguen sin actuar, sostiene en entrevista por separado Josefina MacGregor, vicepresidenta del Patronato San Ángel.

De esas anomalías, San José Insurgentes padece prácticamente todas, afirma Hugo González, en un recorrido con MILENIO por esa colonia.

 

Durante el trayecto, señala y detalla violaciones, sobre todo a la Norma 26, pero también hace notar las construcciones de más niveles que los previstos en la ley, la falta de permisos para edificar, cambios de uso de suelo, insuficiencia de estacionamientos y hasta acciones contrarias a la protección civil.

 

La población en la colonia y la flotante han crecido con la proliferación de condominios y de oficinas, y esto ha derivado en problemas para el suministro de agua potable, para la red de drenaje, la vialidad y ha generado contaminación ambiental mayor, pero sobre todo, “la inseguridad es muy alta”.

 

Desde hace meses ha sido evidente el reclamo de vecinos, mediante mantas con letreros como: “Las construcciones ilegales amenazan tu calidad de vida”.

 

El coordinador interno del Comité Ciudadano en esa colonia señala, por ejemplo, en la calle Andrés de la Concha, cerrada al tránsito vehicular hacia avenida Revolución, un “respiradero” del Metro, que a su vez es salida de emergencia de ese transporte y junto a un “punto de reunión” en materia de protección civil.

 

Sin embargo, ese sitio en particular siempre está ocupado por vehículos que ahí se estacionan, junto a la iglesia de La Candelaria, la cual a su vez ha sido visitada varias veces por los ladrones, refiere Hugo González.

 

Desde ahí mismo destaca a la vista el alto edificio ubicado en avenida Revolución 1043, construido, contra la norma, en una zona declarada con valor patrimonial.

 

También sobre Andrés de la Concha, en el número 6, donde se construyen 20 departamentos, no existe aviso de construcción.

 

En el número 110 de la calle Plateros no existen, según los vecinos, ni siquiera antecedentes de trámites ante la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda del DF, pero por medio del Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos capitalino, saben que la construcción está regida por la Norma 26, es decir, con un costo aproximado a los 700 mil pesos por departamento; sin embargo, los más baratos rondan los cuatro millones 500 mil pesos.

 

Esa colonia, que llegó a habitar Adolfo Ruiz Cortines, presidente de la República de 1952 a 1958, donde hoy residen escritores, políticos, periodistas, entre otros, tiene en la calle Félix Parra un número 88, que en realidad, “antes de la alquimia”, refiere Hugo González, era Flamencos 76.

 

En la calle Parque del Conde 24, justo frente al parque de ese nombre pero popularmente conocido como “Parque de la bola”, se encuentra un predio de 99 metros cuadrados, al cual correspondería una vivienda por su superficie.

 

Sin embargo, se construye una edificación ya de seis niveles, supuestamente para nueve viviendas, sin los permisos correspondientes y que ha sido suspendida en varias ocasiones y vuelta a poner en marcha, según el coordinador interno del Comité Ciudadano de esa colonia.

 

Y la lista sigue.

 

Así como en este caso, organizaciones vecinales cuentan ya con registros de diversas irregularidades que propicia la propia autoridad en la aplicación de las leyes de Desarrollo Urbano y de Establecimientos Mercantiles, aprobadas en 2010, ha expresado Josefina MacGregor, vicepresidenta del Patronato San Ángel.

 

La representante refiere que luego de ser desoídas por diversas autoridades capitalinas, organizaciones de vecinos han tenido que recurrir a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, donde existe un expediente único, en el cual el número de quejas en el tema sigue en aumento.

 

Y de las autoridades en la materia, a la fecha, “no ha habido ninguna respuesta ni ninguna clausura”, sostiene.

La colonia San José Insurgentes solo es una muestra de las irregularidades de más de mil predios que tienen registradas unas 220 organizaciones de vecinos en el Distrito Federal, obras sobre las cuales las autoridades capitalinas responsables siguen sin actuar, sostiene Josefina MacGregor, vicepresidenta del Patronato San Ángel.