Arquitectos se oponen a colegiación obligatoria

Colegios de Arquitectos de cinco estados manifestaron su rechazo a la iniciativa de Ley General del Ejercicio Profesional sujeto a Colegiación y Certificación obligatoria que impulsan senadores.
De izquierda a derecha, el presidente del Colegio de Arquitectos de Nuevo León, Mauricio Vargas González; el vicepresidente de la Región IV, Aldo Paul Ortega Molina; y el consejero regional de la Junta de Honor, Marco Antonio Vergara Vázquez.
De izquierda a derecha, el presidente del Colegio de Arquitectos de Nuevo León, Mauricio Vargas González; el vicepresidente de la Región IV, Aldo Paul Ortega Molina; y el consejero regional de la Junta de Honor, Marco Antonio Vergara Vázquez. (Juan Gerardo Porras)

Monterrey

Catorce Colegios de Arquitectos de cinco estados, entre ellos Nuevo León, se opusieron a una iniciativa que maneja el Senado de la República, la cual obligaría a todos los profesionistas a estar inscritos en un colegio y tener una certificación.

Los organismos de la Zona Noreste Región IV de la Federación de Colegios de Arquitectos de la República Mexicana, compuesta por 14 colegios de Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Chihuahua y Durango, censuraron la medida, ya que se niega el espíritu de la libertad de la Constitución.

En rueda de prensa en las instalaciones del Colegio de Arquitectos de Nuevo León, agrupaciones como la de Chihuahua, Coahuila Región Sureste, Durango, Comarca Lagunera, Nuevo Laredo, Nuevo León, Reynosa, Sur de Tamaulipas y Noreste de Tamaulipas, firmaron un acuerdo para oponerse a las pretendidas modificaciones a los artículos 5, 27 y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

De igual forma, para manifestar su rechazo a la iniciativa de Ley General del Ejercicio Profesional sujeto a Colegiación y Certificación obligatoria, que se impulsa ante la Cámara de Senadores.

Aldo Paul Ortega Molina, vicepresidente de la Región IV, expresó que otros de los motivos por los cuales se oponen a esta medida son porque rompe el pacto federal, por medio de la centralización; niega la libertad de asociación, que trae implícito el no asociarse.

De igual forma, se infringen tratos internacionales de la Declaración General de los Derechos Humanos y del Tratado de Libre Comercio del Norte (TLC).

Señaló también que existe una incongruencia, pues la propia Cámara de Senadores avaló recientemente modificaciones en materia electoral, como la “libertad” para postularse para un puesto de elección popular, sin pertenecer a un partido político, y las propuestas descritas impiden a un profesional ejercer su profesión si no se pertenece a un colegio.

Añadió que estas reformas harían que los colegios se vuelvan monopolios, lo cual sería otra inconsistencia, pues el mismo Congreso aprobó eliminar los monopolios sobre los aspectos de energía, hidrocarburos, radiodifusión y telecomunicación.

Ortega Molina manifestó que tienen una propuesta, la cual es “permitir que los colegios sigan certificando a los que voluntariamente se sometan a ese procedimiento en aras de mejorar su currículum, colegiados o no, lo cual con el tiempo se volvería necesario y no obligatorio certificarse, pues los profesionales se darán cuenta que el trabajo lo acumulan los certificados”.

Por su parte, el presidente del Colegio de Arquitectos de Nuevo León, Mauricio Vargas González, señaló que en esta iniciativa trabajan los senadores Arely Gómez González, Cristina Díaz Salazar, Roberto Gil, Angélica de la Peña, entre otros, y la apoyan algunos colegios, principalmente de abogados, aunque aclaró que existen otras agrupaciones de litigantes que no apoyan la medida.

Resaltó que la Federación del Colegio de Arquitectos de la República Mexicana no fue consultada sobre esta materia, e incluso tampoco se le invitó a la Federación de Colegios de Profesionales de Nuevo León.

El integrante del Colegio de Arquitectos de Nuevo León, Paulino Decanini, destacó que ellos, que son colegiados, están en contra de que se obligatoria la afiliación, ya que debe ser de carácter voluntario.

Los arquitectos coincidieron en que, de aprobarse esta iniciativa, los colegios de los estados tenderían a desaparecer y todo sería centralizado.