De la cirugía al láser, todo para eliminar un tatuaje

Son varias las opciones para deshacerse de una imagen, sin importar los años que tenga tatuada sobre la piel. Algunas resultan dolorosas, pero las técnicas han mejorado.
Entre más grandes, los rayones son más difíciles de quitar. En algunas partes del cuerpo “la cicatrización por el retiro tiende a no ser estética”.
Entre más grandes, los rayones son más difíciles de quitar. En algunas partes del cuerpo “la cicatrización por el retiro tiende a no ser estética”. (Especial)

Guadalajara

La principal razón por la cual las personas desean retirarse un tatuaje es laboral: les niegan o condicionan el empleo a no tener este tipo de marcas sobre su cuerpo, señalan las doctoras Angélica Huerta Franco, del Instituto Dermatológico de Jalisco Dr. José Barba Rubio, y Marisol Ramírez Padilla, del Servicio de Dermatología del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde.

En estos dos hospitales públicos se atienden de diez a quince personas por mes que se someten a alguna de las técnicas  de cirugía o dermatología para borrarse tatuajes.

Entrevistadas por separado, ambas coinciden que son varones, adultos y con imágenes muy visibles –en los brazos, hombro, cuello o rostro- la mayoría de quienes acuden a ambos hospitales públicos buscado algún procedimiento para borrarse de su piel las imágenes impregnadas con tinta.

“La mayoría lo hacen cuando buscan empleo o por conservar el empleo. En muchos casos se los exigen, aún sin estar en áreas visibles, por cuestión de dar una mejor imagen o porque se asocian al consumo de drogas o mal comportamiento”, apuntó la doctora Huerta.

En un segundo término, lejos de este primer motivo, está el arrepentimiento. Porque un tatuaje ya no tiene el significado que tuvo cuando se lo hicieron o porque fue producto de un deseo impulsivo –más común en jóvenes- y ahora en vez de gustar hasta molesta: porque tienen el nombre de una persona con la cual rompieron, un símbolo que estaba de moda, la imagen de un artista, de un ídolo, un dibujo que dejó de gustar o nunca gustó del todo, agregó la dermatóloga Ramírez Padilla.

Lo bueno es que retirar un tatuaje es posible, sin importar los años que tenga sobre la piel. Y hay varias opciones. Algunas pueden resultar dolorosas, otras traen con riesgo de cicatriz, pero las técnicas han mejorado con buenos resultados.

En el Instituto Dermatológico de Jalisco por lo general se recurre a    técnicas quirúrgicas, por medio de la escisión de la piel para quitar el fragmento completo donde está el tatuaje y suturar. “Es una cirugía y se hacen cierres directos o borde a borde”, dijo Huerta, tras comentar que es un método efectivo para el retiro definitivo, pero deja una cicatriz… que muchos pacientes prefieren que el tatuaje. Se recomienda cuando la extensión de superficie de piel pigmentada es pequeña.

Huerta Franco señaló que otras técnicas son la dermoabrasión mecánica (una especie de lijado de la piel), la aplicación de sustancias químicas (peeling) o en algunos casos la criocirugía (quemadura de la piel por congelamiento), y su efectividad varía en función del tamaño y lugar donde se localice la imagen tatuada.

Por su parte, Ramírez Padilla añadió que hoy en día el láser es la técnica más buscada, eficaz y sí es recomendable para tatuajes grandes. Incluso para quienes desean borrarse muchos tatuajes. Sin embargo, esta opción se ofrece sólo en el medio privado. Su costo es variable: hay sesiones desde mil pesos hasta varios miles de pesos y se requiere de seis a ocho meses de tratamiento (una por mes).

El láser descompone las partículas de tinta en la piel, a través del rayo que se dirige específicamente a un punto y no daña la piel circundante. “El láser es la técnica ideal porque es gradual y puede llegar a ser imperceptible”, destacó.

Las expertas mencionaron que no hay ninguna contraindicación y cualquier  persona puede ser candidata a iniciar el protocolo para retiro de tatuaje, bajo cualquier técnica, incluso quienes padecen alguna enfermedad crónica.

Tamaño y lugar

Entre más grandes, los tatuajes son más difíciles de eliminar. “Si se localizan sobre una gran extensión del abdomen, tórax, espalda o pecho, desafortunadamente la cicatrización por el retiro tiende a no ser estética. Deja una cicatriz gruesa, muy rojiza, o puede asemejar la cicatriz de una quemadura. Si es con técnica quirúrgica puede dejar una cicatriz hipertrófica o queloide, deja comezón, dolor o ardor”, refirió la especialista del Dermatológico de Jalisco.

Aclara que el láser no deja este tipo de cicatrices, salvo un enrojecimiento en la zona tratada y una costra que se cae alrededor de cinco días después.

Otra cuestión a considerar es si el tatuaje fue hecho por un profesional, en cuyo caso la tinta suele estar a mayor profundidad y eso aumenta la dificultad para su retiro. Los realizados por un amateur, generalmente son a base de tinta china y con una aguja, describió.

Marisol Ramírez añadió que es más sencillo el retiro de tinta negra que extraer el pigmento verde, rojo o azul de las capas profundas de la piel.

Algunos estudios de Estados Unidos y Gran Bretaña revelan que una  de cada tres personas se arrepiente de su tatuaje. Ante ello las entrevistadas sugieren pensarlo dos veces, antes de hacerse un tatuaje. Si ya se lo hizo, y no lo quiere más, busque a un profesional pues ya sea en hospitales públicos con una cirugía rápida o una técnica a largo plazo, en el medio privado es posible decirle adiós, para siempre.

Del tatuaje

El tatuaje es un texto, figura, imagen o dibujo que se plasma en la piel a través de la infiltración de tintas u otros pigmentos por medio de una aguja, que debe ser estéril para evitar transmisión de infecciones

El arte de tatuar se practica desde hace más de 3 mil años. Hoy predominan los motivos decorativos

Antes de hacerse un tatuaje se recomienda evaluar si éste puede influir en su vida laboral o personal a futuro

Buscar a un profesional para realizarlo

Buscar a un profesional para su retiro

No debe retirarse en centros de cosmetología

Para borrarlos hay varios tratamientos. Los métodos más agresivos extirpan la piel tatuada, la ‘queman’ con productos químicos y dejan cicatriz

El láser elimina los tatuajes de forma progresiva, por lo general sin dejar cicatrices si se aplica adecuadamente. Hay varios tipos de láser

La tinta de color negro es más sencilla de extraer. El azul y el verde son los pigmentos más difíciles de eliminar

El cuello, escote femenino y muñeca son zonas donde la piel es más fina y el tatuaje fácil de retirar