El vicio que no afectó la Reforma Hacendaria

Vendedores señalan mayor demanda de cigarro ilegal, lo atribuyen a nuevos impuestos.
Muchas personas optan por comprar tabaco ilegal debido a que el costo es mucho menor respecto al comercial
Muchas personas optan por comprar tabaco ilegal debido a que el costo es mucho menor respecto al comercial (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Comenzaron a aparecer en 2011, su principal punto de venta fueron los tianguis y posteriormente calles y avenidas, siempre a través del comercio ambulante, se trata de los cigarros pirata, denominados así por ser comercializados de manera ilegal.

Estos cigarros, aparentemente provenientes de Sudamérica, llegaron al mercado mexicano como una opción de bajo costo ante los altos precios de los cigarrillos que se comercializan de manera legal.

A inicio de 2014, la proliferación de este producto parece haber tenido un repunte, “sí nos han subido las ventas [de cigarro pirata] con eso de que subió el cigarro [con la reforma hacendaria], muchos prefieren comprar éste que es más barato”, señaló un comerciante que ofrecía cajetillas con 20 unidades a costo de diez pesos en un tianguis de Santa Fe, municipio de Tlajomulco.

En las calles del Centro Histórico de Guadalajara también es habitual ver este producto en venta, se exhibe sobre bolsas, lonas o pedazos de tela, cualquier cosa que permita que el producto no toque el piso y a su vez pueda recogerse rápidamente para evitar a los inspectores, “si nos ven vendiendo [las autoridades municipales] nos decomisan el producto por ser pirata, pero de eso vive uno, ¿qué le hacemos?”, señaló uno de estos comerciantes.

La manera en que estos cigarros llegan a las calles es a través de distribuidores que aseguran tener presencia en “toda la republica”, así como trabajar más de 50 marcas diferentes, “algunas vienen de Cuba, otras de Brasil y otros lugares de Sudamérica, yo te los ofrezco a 70 pesos el paquete con diez cajetillas más lo que salga del envío”, comenta Alejandro Vázquez, supuesto distribuidor radicado en el Distrito Federal.

Otro distribuidor, con domicilio en la delegación Iztapalapa, pero que asegura poder distribuir a todo el país, ofrece una oferta mayor, “estamos ofreciendo el cigarro [de marca] Calvert, cajetilla suave, a dos mil pesos la caja de 50 paquetes, o sea que cada paquete de diez cajetillas te viene saliendo a 40 pesos, o sea, cuatro pesos por cajetilla”, señala el vendedor que pone un mínimo de compra de cinco cajas.

“Es una inversión de diez mil pesos pero le vas a sacar más del doble en cosa de uno o dos meses”, agrega, luego explica que se debe hacer el depósito a una cuenta bancaria para hacer el pedido y elegir cualquier servicio de paquetería comercial para el envío, el cual corre a cuenta del comprador.

Pero no todos los vendedores pueden acceder a las condiciones de compra de los distribuidores foráneos, principalmente debido a que carecen de la suma requerida para hacer una inversión, para ello recurren a contactar a vendedores locales.

En Guadalajara se puede contactar con algunos de estos a través de los propios vendedores callejeros, anuncios en Internet y en zonas como San Juan de Dios y Oblatos, donde tienen una particular manera de vender el producto: “Es cigarro importado de calidad y cómo es importado no le afecta el IVA, así que lo seguimos dando al mismo precio”, explica el vendedor.

Los paquetes de diez cajetillas tiene un costo de entre cinco y diez pesos más en comparación con el precio que ofrecen los distribuidores foráneos, “es lo que le ganamos nosotros, tú le vas a andar sacando dos o tres pesos por cajetilla según la marca que quieras vender”.

Estos vendedores recomiendan que al momento de vender, no se exceda sobre un costo de diez pesos por cajetilla, debido a que resulta más dinámico de comercializar bajo esa tarifa, mientras que si el cigarro se va a vender suelto, recomiendan que no se venda a más de un peso por pieza.


Un problema de salud pública

Según el estudio de perfil epidemiológico en Jalisco, el estado es cuarto lugar por a nivel nacional por muertes causadas por enfermedades relacionadas al tabaquismo y sexto en volumen asegurado de piezas ilegales.

El cigarro de marca comercial contiene cerca de cuatro mil componentes químicos de los cuales 160 son tóxicos y casi un 60 por ciento carcinógenos probados, en cuanto a aquellos comercializados de manera ilegal, no hay estudios sobre sus componentes y control de calidad.

Estos cigarros incumplen con la ley general de control del tabaco que obliga a colocar alertas en las etiquetas, así mismo en el empaque de este producto se omite los componentes que lo conforman y el domicilio de manufactura.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, (Cofepris) mantiene una alerta permanente sobre el consumo de este tipo de producto y anuncia a través de su portal de Internet que “los cigarros son un riesgo a la salud y aquellos que son comercializados de forma ilegal representan un mayor riesgo” para el consumidor, debido a que se desconocen sus condiciones sanitarias de producción y no cumplen con la legislación y normatividad sanitaria aplicable en esta materia.

La misma Cofepris anuncia que la venta y comercialización de cigarros sueltos, a granel o por unidad se encuentra prohibida por la legislación nacional obedeciendo a que un cigarro adquirido en estas condiciones no ofrece certeza sobre sus componente