El ciclo del agua en el AMG, “gravemente deteriorado”

Alfaro “desestima” crítica sobre el plan contra inundaciones. El investigador Arturo Gleason destaca que no bastan obras costosas de ingeniería para afrontar las inundaciones

Guadalajara

El ciclo del agua en Guadalajara “se encuentra gravemente deteriorado por la mala intervención de los seres humanos, a través de la urbanización desordenada”; no es con obras de ingeniería como se logrará afrontar el problema de las inundaciones, que es efecto y no causa de ese deterioro, advierte en una carta el consultor hidráulico Arturo Gleason Espíndola.

La misiva está dirigida al presidente municipal, Enrique Alfaro Ramírez, pero no ha tenido respuesta, advierte en conversación con MILENIO JALISCO; también se considera sorprendido por la primera reacción que tuvo en el tema el presidente municipal, que en entrevista con un medio radiofónico se limitó a descalificar ad hominem a quien emitió la crítica contra el proyecto de casi siete mil millones de pesos, pero no emitió argumentos que demostraran “que mis señalamientos fueran falsos”.

Gleason le dice a Alfaro que la urbanización caótica “ha causado desequilibrios en las variables del ciclo del agua”, y enumera: uno, “la disminución de la infiltración causada por la mancha de concreto que impide la recarga de los acuíferos, y por lo tanto, disminuya la disponibilidad de agua subterránea y aumenten las inundaciones”; dos, “la disminución de la evapotranspiranción, que regula la temperatura y propicia la presencia de las lluvias a causa de la deforestación de la cuencas hidrológicas”; tres “la falta de recarga del acuífero, al combinar las aguas pluviales con aguas negras conducidas a la barranca, mandando más de la mitad del agua de lluvia al drenaje”.

Las evidencias de estos desequilibrios “muestran que el problema del agua radica en que su ciclo ha sido severamente alterado durante años. Por lo tanto Guadalajara y su zona conurbada, necesita conocer a fondo el estado que guardan los recursos hídricos en términos de calidad y cantidad. Basta recorrer las cuencas para darse cuenta de la gravedad del problema que nos ocupa […] es urgente la restauración del ciclo del agua en Guadalajara, en la cual se recuperen las áreas de infiltración para recarga del acuífero; la masa forestal para incrementar la evapotranspiración; el agua de lluvia a través de la instalación de sistemas de captación en los edificios para satisfacer parcialmente la demanda de agua limpia, y reducir el ingreso de aguas pluviales de los colectores que se saturan durante el temporal, y paralelamente, se rehabilite la infraestructura hidrosanitaria para disminuir las fugas en la red de distribución de agua potable”, añade la carta.

Las consecuencias de no actuar inmediatamente “serán la falta de disponibilidad de agua subterránea en 20 años, la desaparición de los pocos manantiales que abastecen a un sector importante de la población, el aumento en la contaminación de la aguas, irregularidades en el temporal causando lluvias más espaciadas y abundantes que provocarán sequías e inundaciones.” 

Gleason no se inventa los datos, “se fundamenta en los 40 años de experiencia y estudios realizados por el ingeniero José Manuel Vargas Sánchez (1939-2001), profesor Investigador de la Universidad de Guadalajara, Ex funcionario del SIAPA y del Departamento de Agua Potable y Alcantarillado del municipio de Guadalajara”, además de maestro de numerosas generaciones de ingenieros; así como “20 años de trabajo ininterrumpidos que su servidor ha realizado al frente de un grupo de expertos de la Universidad de Guadalajara y del Instituto de Investigaciones Tecnológicas del Agua Licenciado Arturo Gleason Santana AC”. 

También le dice al primer edil que “para replantear fundamentos legales sólidos en relación a la distribución de las aguas superficiales de la cuenca del Rio Verde, se requiere implementar un sistema de medición que brinde información sobre los escurrimientos en tiempo real, y a partir de ahí, diseñar una estrategia inteligente que permita una justa distribución del agua para que ambos estados hermanos salgan beneficiados”. El alcalde tapatío ha decantado su simpatía y esfuerzo político a favor de los afectados de Los Altos con la presa El Zapotillo y el trasvase a León, Guanajuato.

“Reitero, estoy a favor de defender el agua que le corresponde a Jalisco y a Guanajuato, así como de las recomendaciones que emite el Observatorio Ciudadano del Agua, puntualizando que para ello es necesario contar con las evidencias científicas. Por lo tanto, como lo dije en mi intervención del 3 de mayo, ratifico mi invitación a usted y al señor gobernador al recorrido por la cuenca del Río Verde, las cuencas de Guadalajara y su zona conurbada, y su sistema hidrosanitario para conocer y evaluar su estado actual y así tomar las acciones pertinentes”, destaca.

En ese sentido, “lamento mucho que la lectura de mis pronunciamientos realizados en días anteriores, que se basaron en los argumentos ya expuestos, hayan sido interpretados como egocentrismo académico cuando usted comentó: ‘no se vale del sector académico decir: ‘Todos están mal menos yo’, eso no lo comparto con Gleason’; y también al afirmar: ‘cuando el sector académico opina ‘todos están bien mensos’, me parece que cometen un error y un exceso, cometen un error y un exceso, y entonces ¿cuál es la salida?, ¿dónde nos quedamos?’. Me es necesario aclarar que en ningún momento me he referido con esos calificativos hacia ningún actor, sino que apegado a mi trabajo como científico en una universidad pública, lo que estoy tratando de hacer cumpliendo con mi vocación de servicio a la comunidad, es poner a disposición de la sociedad los conocimientos, la información técnica, las experiencias adquiridas en otros países y los experimentos ,para ayudar en la toma de mejores de decisiones y no tratar de ganar un debate imponiendo mi razón y descalificar a otros”.

Gleason espera que el presidente municipal abandone posturas intolerantes “hacia los que no piensan como él” y se decida a entrar en un “debate serio” por el destino de la ciudad.