De chofer de ‘micro’ a operador de Metrobús

Antes entregaba una cuenta de mil 300 pesos por día a su patrón y le quedaban entre 300 y 400 pesos para su familia; desde hace 10 diez años, con su nuevo empleo, tiene sueldo fijo, prestaciones, ...
El conductor de 44 años.
El conductor de 44 años. (Especial)

México

Hasta hace 10 años, Enrique Sebastián Zuco era un soldado más “guerra del centavo”. Detrás del volante de un microbús de la Ruta 2 peleaba por el pasaje en Avenida de los Insurgentes, pues eso aumentaba sus ingresos, casi al mismo tiempo que lo hacían el estrés y otras enfermedades.

Pero su vida cambió radicalmente: al anunciarse la creación del Metrobús, se apuntó para capacitarse y ser uno de los operadores de la Línea 1, en el trayecto que va de Indios Verdes a Doctor Gálvez.

Aunque tenía una experiencia de 16 años manejando, los nervios afloraron durante los exámenes realizados a los aspirantes. Los pasó y se volvió uno de los 150 primeros operadores de esa línea.

Con ello dejó atrás “la guerra” por el pasaje y las cuentas que le exigían se esfumaron: entregaba a su patrón mil 300 pesos diarios y le solo quedaban entre 300 y 400 pesos para su familia.

Ahora no se preocupa por el número de pasajeros que pueda movilizar. Aunque la Línea 1 mueve cerca de 480 mil por día, tiene un sueldo fijo y prestaciones como operador, beneficios que eran impensables cuando se desempeñó como chofer de microbús.

Enrique recuerda que desde los 16 años ha trabajado en el volante, pero no le había tocado vivir una transformación de la movilidad de esta ciudad tan grande.

“Primero me tocaron las combis, luego microbuses, después los autobuses, unos cortos, otros largos, y finalmente el Metrobús”.

A sus 44 años, tiene la certeza de conocer con los ojos cerrados el recorrido de las 20 estaciones, desde Indios Verdes hasta San Ángel, donde actualmente se encuentra la estación Doctor Gálvez, pero esa situación no hace que se confíe.

“Hay que reconocerlo. Mejoró mucho el servicio en comparación con la Ruta 2; ya no padezco tanto el tráfico ni voy peleando por el pasaje. Con el Metrobús no solo vinieron mejoras en la vía, también llegaron beneficios como prestaciones, vacaciones pagadas, Seguro Social, sueldo estable y, sobre todo, poder hacerme de un patrimonio con mi crédito de vivienda”, expone.

Con su trabajo de operador ha podido pagar la escuela de sus dos hijas y, además, mantener una situación financiera estable.

Enrique cumple con todas las normas de ser operador y una de ellas es apoyar a los usuarios con información.

“Unos segundos no te quitan tiempo. A final de cuentas la gente se acerca a nosotros por la confianza que generamos por ser los responsables de la unidad; es también por atención y porque alguna vez podemos estar en la misma situación”, menciona.

Su experiencia lo coloca como un hombre de respeto entre sus compañeros y no duda en compartir sus conocimientos con quien pide un consejo.

“El cambio es difícil para quienes eran microbuseros, porque aquí hay reglas y se respetan; ellos no están acostumbrados a las órdenes, pero si tienes por objetivo superarte y además te gusta, trabajas con satisfacción. Por eso soy operador de Metrobús”, asegura.