Se dan chapuzón en río contaminado

Poco importaron las botellas de plástico, llantas y otros desechos que hay en el río La Silla, en el Parque Tolteca, los niños y adultos se metieron a nadar y a atormentar a los patos.

Guadalupe y Monterrey

Pese a que se encuentra prohibido nadar en el río La Silla, en el Parque Tolteca, decenas de niños se dieron un chapuzón este domingo para aprovechar el puente y mitigar el calor.

Entre llantas, botellas de plástico y otros desechos, desde niños hasta adultos chapoteaban y nadaban sin importar las condiciones de la ruta del líquido en el que se encontraban.  

La señora María, quien es habitante de Guadalupe y que acudía junto a sus hijos, aseguró que el agua estaba limpia para meterse a nadar y que sus familiares estuvieron desde las 10:00 hasta las 18:00 dentro del río.

“Nos vinimos desde las diez de la mañana, los chiquillos querían refrescarse y nos vinimos para acá, pero ya nos vamos, ya son las seis de la tarde”, señala preocupada.

Otra habitante de Guadalupe también comentó que la salida al parque Tolteca no fue programada, pero aprovecharon el puente para refrescarse en el río.

“Salió de repente, no teníamos nada que hacer y pues nos vinimos para acá porque vivimos aquí cerca”.

Al igual que otros menores que se encontraban en el sitio, Melany y Aarón, dos hermanos de entre cinco y nueve años, respectivamente, jugaban a atrapar peces y patos.

La misión del menor era acorralar a los patos y apretarlos hasta el cansancio. Por su parte, Melany le ayudaba a juntar peces con un bote de PET como trampa llena de pedazos de tortilla.

Si bien los menores eran supervisados por sus padres, durante su estadía los adultos ignoraron sus prácticas.

Y aunque entre las reglas del parque Tolteca, se encuentra prohibido también hacer daño a los animales del lugar, la tortura de los patos acabó hasta que la familia decidió irse. Una historia que se repetía con los demás menores que se encontraban a las orillas del cauce.

El recorrido hecho por MILENIO Monterrey incluyó otra parada: el Parque España. Abarrotado por el festejo del Día del Albañil, organizado por la empresa cementera Cemex, hasta las 16:00 eran reportados cerca de tres mil 478 personas en las albercas del centro recreativo.

A decir de la señora Patricia Barrientos, la visita a las albercas fue calendarizada por su familia, debido a que en semana de vacaciones largas no acudieron a otro lugar.

“Nos vinimos desde mediodía con todos los niños, aprovecharon que están descansando y se están desquitando”.

“¿Descansaron el viernes?”, se le cuestionó, “no, fue sólo el jueves, el viernes fueron a la escuela y le seguirán hasta el martes que vayan de nuevo”.

Miriam Tovar, otra madre de familia que se encontraba en el lugar, aseguró que sus sobrinos y sus papás acudieron al sitio para aprovechar el clima y sus vacaciones.

“Uno no trabaja como quiera, pero nos venimos a pasar el rato mientras se pueda. Somos ocho grandes y ocho niños, pero andan todos regados”.

En tanto, la señora Esmeralda Macías dijo que aunque no tenían programada la salida al parque, con 120 pesos fue suficiente para divertirse.

“Llevamos desde las nueve de la mañana, ya en un rato más nos vamos, porque uno se cansa”.

Por su parte, Javier, quien se encontraba como representante de salvavidas en la alberca principal del Parque España, señaló que no hasta la tarde no se había presentado algún incidente.

“Sólo les recomendamos que no salten y que no se empujen porque pueden provocar accidentes, también les decimos que no acerquen la comida porque se encuentra prohibida”. 

 

Bajan ventas a comerciantes

Si bien adentro del centro recreativo la mayoría de los niños disfrutaba del agua refrescante, a las afueras del Parque España, quienes vendían salvavidas, no decían pasarla muy bien.

El señor Javier, quien vende pelotas de plástico y otras figuras, indicó que las ventas no levantan.

“Ha estado flojo, a diferencia de otros años, pero ahí la llevamos, porque como que la gente no quiere gastar”, dijo.

Sus ventas varían, señaló, se puede vender entre 500 y mil. “Pero pues haz de cuenta que es la inversión, la comida, la asoleada, que esto, que el otro, ahí se compensa una cosa con otra”.