Ahora va por la Ingeniería en Minas

Alejandra terminó la carrera de Electricidad e Instrumentación y reconoce la madurez que mostraron sus compañeros de generación Centro de Estudios Tecnológicos de Laguna del Rey.

Torreón, Coahuila

En 2015, Alejandra del Rocío Nápoles Soto, llevaba apenas unos meses en la carrera de Electricidad e Instrumentación en el Centro de Estudios Tecnológicos de Laguna del Rey (CETLAR).

Entrevistada en aquel momento con 18 años, era la única mujer en una generación de 30 hombres. Hoy a los 21 años y siendo madre de Fernando Sánchez Nápoles de un año 10 meses, ha sabido superar retos que la vida le ha presentado al incursionar en una especialidad que es elegida por hombres.

“Es difícil ser instrumentista porque es una carrera muy pesada, porque es un equipo que se utiliza mucho en minas, vine de la Mina de Velardeña, ya tengo mi contrato y trabajo en esa unidad minera”.

Originaria de Gómez Palacio, Durango, ingresó al CETLAR gracias a un recomendación de familiares que ya laboran en la mina de Peñoles ubicada en Velardeña, Durango.

En aquel entonces comentó que el ingresar a esta institución educativa y egresar de esta carrera fue un reto que se impuso desde un principio y más porque le comentaron que la Mina en Velardeña no tenía a una mujer egresada del Cetlar, por lo que decidió enfrentar el reto y ya cumplió.  

"Esta fue una carrera muy difícil, fue una estancia pesada siendo mujer, pero es algo que me gusta ya que no se había visto que una mujer se graduara de la carrera de Eléctrico Instrumentista y esto es algo que estoy disfrutando mucho, al ser la única mujer", dijo feliz en su graduación, acompañada de su pequeño.

Reconoció la madurez que mostraron sus compañeros de generación, ya que al ser la única mujer, no sufrió de ningún tipo de agresión, ataque o discriminación, por el contrario, su apoyo siempre estuvo presente.

Visualizó que el desempeño en las unidades mineras no resultará complicado, ya que al ser estudiante, contó con un periodo importante de práctica y en campo logró fortalecer sus conocimientos.

“No obstante las dificultades que pueda tener esta carrera, la oportunidad y el apoyo de la empresa Peñoles siempre estuvo presente”.

Cuestionada sobre el panorama que ve ella de sí misma en cinco o diez años, al igual que lo comentó en 2015, reitera que planea estudiar una Ingeniería en Minas que le ayude a profesionalizar su trabajo al interior de estos complejos laborales.

Consciente que muchas mujeres tiene ciertas resistencias a estudiar este tipo de carreras, les instó:

“Yo creo que deben dejar todos esos pensamientos atrás, las oportunidad como estas son muy pocas, así que hay que aprovecharla, aún y que sí se debe contar con un carácter muy fuerte para poder desempeñarse en esta labor”, aseguró.

dcr