Entre celulares y azotes celebran Judea en San Martín de las Flores

La edición 222 de la Judea de San Martín de las Flores era captado por los celulares que sobresalían sobre de las cabezas de más de 20 mil personas que asistieron  
Entre celulares y azotes celebran Judea en San Martín de las Flores
Entre celulares y azotes celebran Judea en San Martín de las Flores (Mariana Hernández León )

Guadalajara

Cada momento de la edición 222 de la Judea de San Martín de las Flores era captado por los celulares que sobresalían sobre de las cabezas de sus dueños para tener de recuerdo algunas fotografías o vídeo de cada una de las escenas. 

La temperatura que alcanzó los 28 grados centígrados y el sol de las tres de la tarde no fueron factor para alguien se retirara de su lugar: las gradas, azoteas, balcones, caja de camioneta y banquetas sirvieron para observar el desarrollo del viacrucis. 
 
Jesús, protagonizado por Martín Iván Alejo Guareño recibió los primeros azotes, aventones y patadas lo que provocó las lágrimas de un par de mujeres. Los soldados romanos aventaban a Jesucristo hacia las vallas; algunos asistentes amortiguaban el golpe, otros preferían quitarse. 

El hombre de 33 años acusado de blasfemo y de decirse hijo de Dios, fue llevado ante Poncio Pilato para que el procurador ordenara la muerte de Jesús. Pilato no veía algún delito cometido por Jesús y puso en elección entre dejar libre a Jesús o Barrabás, un preso acusado de homicidio. 

La gente prefirió que se dejara libre al asesino antes que Jesús. Barrabás fue llevado ante Pilato de una manera brusca. Recibió azotes, aventones y hasta fue arrastrado. Recibió su libertad y el actor fue rápido a buscar agua. 

“¿Si se lo chingaron fuerte?”, preguntó una niña que participa en la Judea a quien interpretó a Barrabás. El señor afirmó y luego solicitó asistencia de Protección Civil para que le pusieran una venda en un pie que se lastimó.

En escena, Pilatos ordenó azotes en contra de Jesús para bajar los ánimos de quienes pedían su crucifixión. Fue llevado hasta una tarima ubicada a la mitad de la plaza de San Martín de las Flores para ser golpeado con varillas de madera, sogas y también le colocaron la corona de espinas. 

“Ya déjenlo aprovechados” gritaban algunos que acudieron a ver el viacrucis. Otros se rieron en el momento chusco en el que un soldado romano resbaló y cayó sobre la tarima al querer golpear a Jesús. 

Durante la actuación se destacaron aquellos participantes que tienen dotes de actuación. Otros a quienes se les olvidaron los diálogos, que reían de manera fingida, que resbalaron pero a quienes no se les puede juzgar pues el esfuerzo para aprender sus parlamentos durante seis meses, el aguantar sus vestimentas y el calor durante cuatro horas los deja exentos de una crítica. 

Poncio Pilato sentenció a Jesucristo a la muerte a pesar de creer de su inocencia y para librarse del pecado lavó sus manos. Jesús inició su recorrido de la plaza principal hasta el Cerro de la Cruz. 

Su recorrido por la calle 16 de septiembre se dio entre puestos de comida como hot dogs, enchiladas, fruta, tostilocos, puestos de piercings, ropa y demás accesorios. 

Jesús, Dimas y Gestas iniciaron ascender al cerro de la Cruz. Esta no fue de manera fácil pues además de cargar las pesadas cruces debían de sortear los pozos y piedras sueltas. El cansancio fue mucho pero pudieron llegar para que luego los hombres crucificados fueran levantados en sus cruces. 

Al momento que la figura de Martín, quien dio vida a Jesús fue levantado los asistentes comenzaron a aplaudirle. Antes de morir dijo “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”, luego de algunos minutos bajó su cara y falleció entre la mirada de los asistentes y el flash de los celulares que aún captaban las escenas. 

Concluyó la Judea, los asistentes bajaron del cerro. Algunos llegaron a los puestos a comer algo, un señor encendió su reproductor, subió el volumen y escuchó los corridos de los Tigres del Norte, uno más tiraba los desperdicios en montones de basura en la calle. Este sábado será celebrada la cuereada.