Celebran 81 años...¡de casados!

La pareja conformada por doña Exiquia Sánchez y don Félix Salazar festejan su aniversario de bodas acompañados por hijos, nietos, bisnietos y tataranietos.

Guadalupe

Ella con vestido blanco y él con su traje vaquero. Así se encontraban Exiquia Sánchez García y Félix Salazar López, y no era para menos, pues estaban festejando su 81 aniversario de bodas.

Originarios de Matehuala, San Luis Potosí, la feliz pareja llegó a tierras nuevoleonesas hace décadas y este sábado celebraron en grande con algunos de sus hijos, nietos, bisnietos y tataranietos.

La cita fue en la casa marcada con el número  5419 de la calle Argentina en la colonia Villa Olímpica en el municipio de Guadalupe.

Aún con sus anillos de matrimonio y tomados de la mano, la feliz pareja dijo sentirse contenta de llegar a esta fecha tan importante, ya que muchos no lo hacen, algunos porque no se tienen comprensión y se separan; y otros porque se adelantan en el camino.

“Estoy muy feliz con mi esposo, yo lo quiero mucho”, expresó Exiquia.

“Ya no quieren aguantar lo que uno aguantó, hay que tener amor, paciencia, es lo mero bueno”, añadió. 

Doña Exiquia cumplirá este 15 de abril 95 años, y su esposo en unos cinco días, 98; sin embargo, dicen que a lo largo de la vida han tenido buenos momentos.

Por años compartieron el amor con sus 15 hijos. Actualmente sobreviven nueve; tienen 174 nietos, 85 bisnietos y 63 tataranietos.

 “Gustoso, me siento gustoso con todos, ya en esta fecha a uno ya se le cansa el caballo, no puede, pero mientras Dios nos tenga, le seguimos”, expresó Félix.

“Nos quisimos bien, yo y la mujer, me aguantó todo y nos supimos entender,  tuvimos 15 hijos”, agregó. 

Cuando se casaron ella aún era menor de edad y él apenas tenía 19 años.

Como toda pareja joven, al principio fue complicado, él trabajaba cargando pacas y ella se dedicó al hogar.

Pero hay algo que le encanta a don Félix: la música y bailar; incluso bailó con su esposa una de las canciones favoritas: el pávido navido.

Sus hijos estaban contentos de tener a sus padres, y es que también gozan de buena salud.

"Estamos gustosos porque nos pidieron fiesta, ahora que fue su aniversario y van a cumplir años de vida y le damos gracias a Dios que nos los tiene con vida", dijo Martina Salazar

"Mi papá todavía baila, todavía se echa su copita de vino, pero mi papá es para la fiesta, le gusta la música, tomar, y mi mamá también y se acuerdan de sus tiempos, nada más pónganle el pávido navido y lo baila”, mencionó. 

En la fiesta había pastel, recuerditos, y otra decoración con el número 81; aunque a las de 80 años se les llama bodas de Roble, la feliz pareja de la tercera edad y quizá la de mayor aniversario en Nuevo León, espera llegar a las de mármol, granito y hueso, que son las de 100 años.