Casa del Migrante resguarda a 70 refugiados

Pedro Pantoja, asesor de la Casa del Migrante, enfatizó que existe un promedio mensual donde son asesinados entre 90 y 100 mil centroamericanos, por lo que en México los ayudan a estabilizarse.
La condición del refugiado es distinta a la del migrante, ya que existe una amenaza de muerte en caso de regresar.
La condición del refugiado es distinta a la del migrante, ya que existe una amenaza de muerte en caso de regresar. (Especial)

Saltillo, Coahuila

El presbítero Pedro Pantoja, asesor de la Casa del Migrante en Saltillo, dio a conocer que actualmente tienen a 70 personas bajo techo, de las cuales el 30% son niños, por lo que sigue en marcha y con éxito el servicio a refugiados. 

El programa implementado por la Agencia de la Organización de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR), el Gobierno Municipal de Saltillo y la Casa del Migrante, brindan atención integral a personas que salieron de sus países por causa de la violencia.

“En este momento tenemos un nivel internacional de asistencia a refugiados, entonces ya hemos recibido a más de 50 y ya viene el tercer grupo”.

Señaló que una persona migrante es la que va de tránsito y que sólo estará unos días en un lugar, al que se le deben respetar sus derechos de paso. “Ya tienen trabajo, vivienda, nosotros nos encargamos de todo, de darles su estancia humanitaria”.

Detalló que los refugiados son personas en riesgo de ser asesinadas en su país o que no pueden regresar porque ya mataron a su familia y ellos están amenazados de muerte. 

“Que lleguen como refugiados quiere decir que con ACNUR, el gobierno municipal y nosotros como asociación humanitaria, les daremos protección humanitaria para nunca regresar a su país, siempre se quedarán aquí con derecho a trabajo, vivienda y a una inclusión social cultural y laboral".

Comentó que está en espera de la siguiente remesa de refugiados que ACNUR traerá de América del Centro y desatacó que del llamado 'Triángulo Norte de Centro América', integrado por los países de Honduras, Guatemala y el Salvador, salen 500 mil personas al año, huyendo de la muerte.


rcm