Cárceles municipales se convierten en minipenales

Uno de los casos es San Nicolás, cuyo Cedeco albergó durante 2013 a más de 60 procesados de la justicia por delitos diversos.
En el Cedeco de San Nicolás, las instalaciones no están preparadas para internos de alto riesgo.
En el Cedeco de San Nicolás, las instalaciones no están preparadas para internos de alto riesgo. (Archivo )

San Nicolás de los Garza

La sobrepoblación existente en los tres penales del estado, combinada con otros factores, ha convertido a las cárceles municipales de la zona metropolitana en auténticos minipenales.

Uno de los casos más evidentes es San Nicolás de los Garza, cuyo Cedeco, que en teoría debe funcionar como celdas preventivas para retener por algunas horas a responsables de faltas administrativas, albergó durante 2013 a poco más de 60 procesados de la justicia por delitos diversos, que iban desde homicidio hasta otros del fuero federal.

No obstante, las instalaciones carecen de la seguridad necesaria para la estancia de dichos procesados, que tradicionalmente esperaban la resolución jurídica de su caso en alguno de los centros penitenciarios estatales.

"Malamente se habían tomado como cárceles distritales cuando nuestras cárceles son meramente preventivas por alguna falta administrativa. Aquí teníamos ese problema agudizado, ya que no solamente se quedaba gente en el tiempo que se resolvía su situación jurídica, sino por costumbre.

"Muchos de ellos, algunos buscando un amparo, evitaban el traslado de todo un procedimiento legal, que es largo, para quedarse en esta cárcel, cuando nuestra cárcel, de entrada, no está preparada para ello, y no es una competencia ni instancia de nosotros tener reclusos", sostuvo Pedro Salgado Almague, alcalde de San Nicolás de los Garza.

Bajo este modelo de cárcel distrital, el municipio tuvo bajo su resguardo ladrones, homicidas, vendedores de drogas e, incluso, policías del estado y municipales relacionados con delitos graves.

Con un Palacio de Justicia a sólo unos metros de distancia, el Cedeco se fue llenando poco a poco de estos reos, que aprovecharon la coyuntura y evitaron su traslado mediante un amparo.

Pero el lugar no está acondicionado para ello, pues la seguridad en estas instalaciones no corresponde a la de un penal. De la puerta principal del Cedeco hasta la entrada al área de celdas hay apenas unos metros que se recorren por un pasillo.
Una puerta que abre con tarjeta es la única división.

Ya dentro, en un pequeño espacio, se encuentran los separados para hombres, mujeres y menores de edad. Todas las puertas tienen candados, pero no más.

Y aquí, en este lugar, San Nicolás tenía reos peligrosos, sin un respaldo del Gobierno Estatal en la figura de celadores o apoyos económicos.

"No se ha tenido un riesgo inminente, al menos desde mi gestión, pero vuelvo a lo mismo, no es un penal, no tiene las medidas de seguridad de un penal, alrededor mismo hay colonias.

"Nuestras cárceles de los municipios no están preparadas para eso, entendemos que hay una situación, mientras se resuelve su situación jurídica, pero éstas son de 72 horas. Teníamos gente (que llevaba ahí) seis meses o un año, inclusive hasta más, con todos los gastos que aparte esto conlleva, cuando no deberían de correr por parte nuestra", consideró el edil panista.

Al igual que el estado lo hizo ante la Federación para limpiar los penales de reos federales, el municipio reclamó la salida de estos procesados de sus celdas preventivas, en una reunión celebrada el año pasado en la que intervino la Secretaría General de Gobierno y el Poder Judicial.

A raíz de dicho encuentro, 40 reos han sido trasladados a los ceresos estatales en fechas recientes, pero aún quedan 28 más bajo el resguardo nicolaíta. Pese a ello, la promesa del Poder Judicial es que no enviará más procesados a la cárcel municipal.

"Esperemos que este mecanismo que hemos encontrado, y que lo echamos a andar desde hace tres, cuatro meses, ha funcionado muy bien, recibimos ese apoyo de Gobierno del Estado, ya están recibiendo a estas personas, a final de cuentas es la competencia de ellos... también los jueces entienden que representa una situación de riesgo (para el municipio)", explicó el alcalde.

La mitad de los policías antes asignados a este minipenal ya opera en las calles. San Nicolás prevé que este año se ahorrará un millón 300 mil pesos en gastos relacionados a la operación de la cárcel distrital. Y en los sucesivo, aplicarán más candados para no recibir más procesados de la justicia.