Ebriorexia: un ‘coctel’ de alcohol y delgadez

Es el tercer trastorno alimenticio más frecuente, después de la anorexia y la bulimia. Afecta en su gran mayoría a mujeres jóvenes.
CONSECUENCIAS DE LA EBRIOREXIA EN EL CUERPO
CONSECUENCIAS DE LA EBRIOREXIA EN EL CUERPO (Especial)

Guadalajara

La imagen de Lindsay Lohan, aquella niñita pelirroja que hace reír y enternece en la película Juego de Gemelas (1998), favorita de generaciones, ahora saliendo alcoholizada de un antro y con una delgadez evidentemente extrema, de rostro cenizo y perdiendo cabello, viene rápido a la mente al hablar de ebriorexia: un trastorno alimenticio descrito en años recientes, que se ha convertido en el tercero más frecuente después de la anorexia y la bulimia; y que igual que éstos tiene una profunda raíz emocional y puede traer complicaciones graves.

Carla Young, especialista en Nutrición Clínica y Deportiva indicó en entrevista con MILENIO Jalisco que "la ebriorexia conjunta varias características perjudiciales de la conducta alimentaria, combina la bulimia, la anorexia y el alcoholismo. Ebriorexia o drunkorexia (del inglés drunk), es el término con el cual se le está clasificando y podemos decir que es una enfermedad 'nueva' o de este siglo".

La nutrióloga resaltó que este trastorno consiste en dejar de comer o tener conductas purgativas para compensar las calorías obtenidas tras abusar del consumo de alcohol; pero tras periodos de inanición darse atracones de comida para luego provocarse el vómito.

"La ebriorexia, al igual que la anorexia y la bulimia, afecta más a mujeres que a hombres, la mayoría son chicas jóvenes de entre 18 y 30 años, que suelen preocuparse desmedidamente por mantenerse delgadas. La enfermedad tiene una fuerte raíz emocional", precisó, tras señalar que surgió "como una moda" que las jóvenes siguen, teniendo como patrones a algunas figuras de Hollywood y top models, personas que salen en la televisión y en las revistas. Que consumen alcohol y son extremo delgadas.

"Lindsay Lohan es así. Una actriz famosa que sigue este patrón", apuntó. Junto a Lohan, Tara Reid, Misha Burton y Victoria Beckham, son otros ejemplos de famosas que tuvieron problemas con el consumo de alcohol y cuya delgadez se hizo evidente; pero a las adolescentes y jóvenes les parecen dignas de imitar, como imitan modas absurdas tales como buscar que su cintura no rebase el ancho de una hoja de papel tamaño carta o que se marque en medio del vientre un hundimiento, signo de que estás delgada.

Para evitar el aumento de peso, la restricción de comida suele ser previa al consumo exagerado de alcohol. Creen que éste la sustituye. En una fiesta, reunión o antro, "las botanas y todo eso, jamás las van a tocar, todo lo que van consumir es el alcohol". Posterior a este periodo de inanición, las personas afectadas sufren episodios de bulimia: comen desesperadamente y en gran cantidad, en lo que se conoce como un atracón, lo cual les provoca culpa y miedo a engordar, ante lo cual se inducen el vómito.

Debido a que la base de los trastornos alimenticios son vacíos emocionales y problemas con la imagen y la autoestima, la terapia psicológica es fundamental. Sin embargo, la entrevistada señala que el tratamiento debe ser multidisciplinario, y junto a la psicología debe intervenir la nutrióloga para apoyar en la parte de la alimentación y también un médico que evalúe y se haga cargo de tratar problemas secundarios como daño hepático, trastornos menstruales y hormonales, entre otros.

Carla Young, encargada del área nutricional de los centros de entrenamiento HIT 56 en la Ciudad de México, explicó que en los gimnasios hay más evidencia de chicas con indicios de ebriorexia. "Realmente hay ciertas características que vemos en las personas que permiten darnos cuenta de este problema: tienen mal aliento, van al baño a vomitar... o simplemente en la consulta, al preguntarles sobre lo que comieron las últimas 24 horas, nos platican y es una cantidad absurda de comida, pero no nos dicen que luego la van a vomitar... hablan de que comen pan, pizza, etcétera, pero vemos que son muy delgadas, hasta los huesos, y nos damos cuenta fácil que nos están mintiendo", describió.

Otra característica es su olor, añadió. "Despiden un olor muy característico, igual se les cae mucho el cabello y en la medida que tiene más tiempo vomitando se les daña el esmalte de los dientes por el ácido... la piel se les ve más obscura, con manchitas como después de asolearse y, en algunos casos, se han presentado desmayos después de entrenarse".

Fuera del contexto del gimnasio, son personas con una amplia vida social y consumen mucho alcohol. "Siempre están tomando", acotó, lo que es indicio de alcoholismo.

La nutrióloga, egresada de la Universidad Anáhuac, explicó que las calorías que se obtienen de las bebidas alcohólicas no compensan las del resto de alimentos. "Es azúcar, no tiene ningún aporte nutritivo, al contrario están provocándose una desnutrición".

Otros daños son a nivel cognitivo y social, porque eventualmente el trastorno induce al aislamiento y a comportamientos violentos, apuntó Young, quien destaca que la actividad física y un programa alimenticio personalizado, son la respuesta para mantenerse sanos y en forma y para combatir falsas alternativas como lo es la ebriorexia; pero nunca se recomienda ejercitarse tras una noche en la que se abusó del alcohol "porque el cuerpo está deshidrato y puede incluso presentarse un shock".

En plena época decembrina, caracterizada por el aumento en la ingesta de alimentos y bebidas alcohólicas (muchas calorías), y donde al mismo tiempo muchas jóvenes quieren lucir una buena figura, la invitación es evitar conductas compensatorias, y optar por disfrutar con medida. "En estas fiestas se pueden tomar una o dos copas, no más. Y lo que recomendamos que por cada copa o vaso de alcohol se bebas posteriormente dos de agua natural".

Otra recomendación es no llegar con hambre a las fiestas, para evitar atracones, sino cenar una ensalada antes de salir de casa y preferir botanas saludables, como semillas y frutas secos. Seguir una alimentación normal el resto del día y no dejar el ejercicio, aunque la rutina se tiene que modificar y ser más ligera, advirtió.

La ebriorexia es un trastorno que puede revertirse y que requiere de atención especializada y multidisciplinaria para frenarlo y evitar serias complicaciones a la salud física y mental que pueden llegar a poer en riesgo la vida.

Claves
Ebriorexia

La ebriorexia es un trastorno alimentario que combina la bulimia, la anorexia y el alcoholismo.

Se le denomina también drunkorexia (del inglés drunk).

Es también un trastorno psicológico grave que puede dañar rápidamente órganos vitales.

Sintomas
Consumo de alcohol en exceso
Dejar de comer
Atracones de comida cuando el cuerpo demanda energía tras periodos de inanición
Hinchazón de la cara y deterioro físico, como efecto de la inducción del vómito
Autoimagen desvalorizada y miedo al aumento de peso
Pérdida de cabello y problemas dentales
Manchas en la piel por desnutrición
Conductas de aislamiento social y agresividad
Desmayos

Tratamiento
Terapia psicológica con apoyo de médico y nutriólogo
Terapia para la rehabilitación de alcoholismo y abuso de otras drogas

Prevención
Fomentar en los hijos una buena alimentación
Madre y padre son modelos, atenderse ante conductas alimenticias perjudiciales, obsesión por el peso y la imagen corporal
Evite humillar o presionar a niños y adolescentes sobre peso y figura
Fomentar el deporte y actividad física con fines de recreo
Evitar el abuso de alcohol y otras drogas
Promover la aceptación del cuerpo y la autoestima

Fuente: Carla Young, especialista en Nutrición Clínica y Deportiva; encargada del área nutricional de HIT 56/Centro Can Roselló, Clínica Especializada en Adicciones, referencia
http://www.centroadiccionesbarcelona.com/ebriorexia-la-obsesion-de-adelgazar-con-alcohol/