Hay capital humano, pero hacen falta apoyos...

Es miembro de la primera generación egresada de esa universidad en el área de Ingeniería en Aeronáutica.
Se requiere más infraestructura educativa para esta rama.
Se requiere más infraestructura educativa para esta rama. (Héctor Mora)
Entrevista cone le gresado de la UPMH, Daniel Benjamín Ponce de León Sánchez. (Gisselle Acevedo)

Pachuca

Pertenezco a la primera generación de la ingeniería en Aeronáutica de la Universidad Politécnica Metropolitana de Hidalgo (UPMH) y por ende sortee el déficit que esto implica, pero mi estancia en la NASA cambió mi perspectiva de vida, hoy en el terreno laboral compito con ex alumnos de escuelas privadas, narró Daniel Benjamín Ponce de León Sánchez, empleado de General Electric en Querétaro.

Recuerda que  fue uno de los pocos que en 2012 emprendió un viaje, que pese a las limitantes económicas le dejó gratas experiencias.

De todas estas la más importantes para él fue conocer una industria aeronáutica imponente “ya que en Estados Unidos lo que menos falta son recursos”, aunque esto lo llevó a reconocer que México tiene lo suyo en el sector, “estamos llenos de capital humano con ganas y capacidades, únicamente se requiere de apoyo”.

Su historia y la de sus compañeros,  dice, es ejemplo de ello; pese a ser unos jóvenes llegaron a estar seis meses en la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio, en Estados Unidos (NASA, por sus siglás en inglés): “si las instituciones educativas respaldan a las nuevas generaciones, estas responden y bien”.

Destacó que el mérito de su aprendizaje no se lo puede dejar únicamente a ese viaje, dado que la UPMH trabajó fuerte para sacar adelante a su generación, que inició con una matrícula de 90 estudiantes, de los que sólo se graduaron 17.

“Entré a la UPMH al saber que se abriría la carrera pues esto representaría un menor costo para mi familia, pero antes de esto apliqué examen en el Instituto Politécnico Nacional para involucrarme en la aeronáutica y es que desde muy temprana edad me di cuenta de que me gustaban los aviones y también las matemáticas y la física”.

Ahora como egresado, subrayó que si tiene que señalar una deficiencia de la Universidad Politécnica, esta sería su infraestructura.

“A mí me tocó estar en el desarrollo de la carrera y la verdad la universidad, como ya lo dije  trabajó bastante para podernos ofrecer la oportunidad de realizar prácticas, aunque estas siempre fueron en otros estados; siento que estas actividades deben hacerse al interior y de manera frecuente, al estar en el terreno laboral es lo que más se demanda en un currículo”.

Dice estar consciente de que tiene una deuda con el estado y, aunque en lo inmediato no tiene pensado regresar a ejercer a él, hace votos para que la industria aeronáutica se explote como ya se hace en otras entidades, aunque reconoce que en Hidalgo falta mucho para que se oferten empleos en el sector y son muy pocas las empresas que aportan para que esto cambie.

“Lo que estoy buscando en Querétaro es obtener la mayor preparación posible, y en unos años espero que el proyecto del gobierno actual, la Ciudad del Conocimiento y la Cultura a muchos nos permita regresar a nuestro lugar de origen para aportar al desarrollo del estado”.