La carrera del CAE, ante la maratónica Jornada Electoral

El valor cívico, la desconfianza y creer que es pérdida de tiempo hace que su trabajo sea duro día a día.
Desde el pasado 9 de febrero, los capacitadores del INE comenzaron a hacer visitas en los domicilios de los que salieron sorteados
Desde el pasado 9 de febrero, los capacitadores del INE comenzaron a hacer visitas en los domicilios de los que salieron sorteados (Milenio)

Guadalajara

La decisión de ser capacitador-asistente electoral (CAE) “es bastante difícil y divertida”, puedes bajar hasta 13 kilogramos en un mes o quedar encerrado en un coto residencial. Eso en el mejor de los casos.

En noviembre pasado arrancaron las publicaciones para ser CAE de la 09 Junta Distrital Ejecutiva en Jalisco, que abarca colonias como Santa Cecilia, Santa Mónica, La Monumental, Artesanos, Alcalde, Lomas del Paraíso, Huentitán, Oblatos, entre otras.

En febrero, 77 personas fueron seleccionadas para ser los CAE  de este distrito federal, después de cuatro filtros. 

“El primer filtro es el curricular. Después un examen sobre aptitudes y conocimientos. Y finalmente una entrevista para ver tu perfil y si cuadras con el empleo”, explica José Carlos Basilio Peña.

JC, como le llaman sus compañeros capacitadores, bajó 13 kilogramos en un mes luego de recorrer de 10 a 15 kilómetros por día en la visita a cerca de 600 ciudadanos aptos para ser funcionarios de casilla.

“Salir a conocer gente, tratar de conocerlos, hablarles y sensibilizarlos de que nos apoyen en las elecciones es una tarea que te exige al máximo”.

José Carlos es egresado de la licenciatura en turismo de la Universidad Enrique Díaz de León; cursó hasta el sexto semestre de la carrera de derecho en Lamar y hoy es capacitador para los comicios de este 2015.

De acuerdo al vocal de Capacitación Electoral y Educación Cívica, del distrito federal 09, Julián Pérez Arana, los CAE “al estar en relación constante con la ciudadanía, crean un vínculo de confianza. Su actividad principal es la de sensibilizar, convencer y capacitar a los ciudadanos sorteados para que participen como funcionarios de mesa directiva de casilla [...] necesaria para que realicen adecuadamente la Jornada Electoral”.

Una vez que eres aceptado como CAE, con un sueldo de alrededor de 8 mil pesos por contrato, te conviertes en uno de los responsables de que el proceso electoral se lleve de buena forma. Por lo que de las 24 horas del día hasta un 70 por ciento del tiempo es invertido para esta cometida.

“Nosotros salimos a campo el 9 de febrero. La visita yo la realicé en dos semanas... dos secciones electorales: 1235 y la 1231, una de 400 ciudadanos aptos y otra de 230, más o menos. Ya después a partir del 18 de febrero empecé la revisita”.

Se le llama visita a la primera vez que el capacitar, en el orden en que aparecen los nombre de los ciudadanos en el listado de sorteados, acude al domicilio en busca del ciudadano para identificarlo, saber de su situación, entregarle la carta-notificación y capacitarlo. Mientras que la función de la revisita es sin importar la cantidad de visitas conseguir los suficientes funcionarios electorales: un presidente, dos secretarios, tres escrutadores y tres suplentes, nueve para cada mesa directiva de casilla.

En este sentido, los capacitadores-asistentes electorales “son los personajes más importantes de las elecciones”, ellos se encargan de que los funcionarios estén perfectamente capacitados para los electores, platica Julián Pérez. 

Para JC hasta hoy, el ser CAE ha sido muy complicado, pero divertido; él y sus compañeros tienen las zonas más complicadas para que te reciban los ciudadanos sorteados, ya que son las de clase media alta, que muchas veces son fraccionamientos donde no te permiten pasar. Platican el caso de una CAE a la que dejaron ingresar; pero al querer salir, el de seguridad ya se había ido y la dejaron encerrada.

La guía de estudio para el examen de capacitador-asistente electoral, advierte al lector que “cuando el  CAE inicia las visitas a los ciudadanos sorteados, se enfrentan a diversas situaciones de carácter cultural, social, estructural y político, complejas y problemáticas, que dificultan el proceso de visita y notificación.

José Carlos señala que lo primero que nota cuando le abren la puerta es el disgusto, “porque nuestra sociedad ha perdido el valor cívico y con tantas cosas que se han suscitado piensan que es una pérdida de tiempo”.

Luego de tener que quitar perros de encima “porque te los echan… nosotros a los que nos costó mucho esfuerzo para ser parte del instituto sabemos que no, que esto no es una farsa”.

José Carlos confiesa que a los ciudadanos, muchas veces lo que “realmente lo que les interesa es el dinero”, el apoyo alimenticio es el que termina moviendo a la ciudadanía con el valor cívico, sin embargo, no siempre así. Otros no aceptan por nada.

El método de JC es un buen saludo. “La manera que trates te van a tratar. Hacer empatía y buscar la manera de llegarle. El licenciado (Julián Pérez) nos otorgó algunas técnicas: estirar las manos, saludarlos, pero no siempre... es eso, es la sonrisa y un chascarrillo”.