A "El Congreso" van hasta legisladores duranguenses

Con más de un siglo de tradición, ubicada en el corazón de Ciudad Lerdo, esta cantina sirve el mejor sotol añejado de la Comarca Lagunera.
"Aquí se abre todos los días de diez a diez y tenemos clientes que vienen a diario, es raro el cliente furtivo"
"Aquí se abre todos los días de diez a diez y tenemos clientes que vienen a diario, es raro el cliente furtivo" (Lilia Ovalle)

Lerdo, Durango

Con un tono de sobriedad y con clientes que superan los ochenta años de edad, a la cantina "El Congreso" han llegado hasta legisladores duranguenses para tomarse un sotolito añejado en barrica.

Juan Garza, cantinero que ha permanecido en "El Congreso" por más de cuarenta años, dijo que hace sesenta años asumió las riendas del negocio la familia Escobedo, quien ha mantenido el espacio como un recinto para quienes disfrutan de música lenta y a bajo volumen, sean viejos o jóvenes y recientemente también para mujeres.

"Aquí sí entran mujeres y se les da su lugar porque aquí viene gente madura, no como en otros lugares donde los chavos se pasan de listos", apuntó.

De carácter amable y servicial, Juan comentó que fue hace seis meses cuando las puertas de la cantina se abrieron para las mujeres, generalmente acompañadas del galán, esposo o con otras señoras y señoritas dispuestas a pasar un momento tranquilo en torno a una charla amistosa.

"Esta cantina es de principios del siglo pasado, si no es que tiene más años. Yo creo que siempre ha sido un lugar tranquilo precisamente por estar cerca de la Presidencia Municipal. Aquí se abre todos los días de diez a diez y tenemos clientes que vienen a diario, es raro el cliente furtivo".

Pagado de sí mismo, don Juan aseveró categórico que en "El Congreso" se sirve sin duda el mejor sotol de Lerdo y quizá de la toda la Comarca Lagunera, pues luego de llegar directo de Cuencamé con un color blanco de punta, en el bar lo reservan en barricas lo que permite que adquiera un sabor añejado y un color madera claro.

Con canciones viejas a bajo volumen que emite la radiodifusora "El Fonógrafo", que asegura ligar la música al recuerdo, los clientes sentados frente a la barra aseguraron también que es un espacio tranquilo al cual no renunciarían ante la novedad que implica la apertura de un bar.

En cuanto a los precios, aunque Juan dice que sí se puede considerar un sitio caro, cada copita de sotol se cobra en 7 pesos, garantizando que no ha sido rebajado con agua y piedra lumbre, una cerveza al gusto se paga en 20 pesos y la copa de un buen tequila alcanza los 25 pesos.

Por "El Congreso", apunta Juan, han pasado muchos legisladores duranguenses pero antaño, al sitio llegaron Toño y Lupe como clientes y terminaron echándose un palomazo, en tanto que José Alfredo Jiménez también probó algunos destilados laguneros mezclados con "Hoja Zen" que permiten curar cualquier malestar estomacal y hasta la cruda.

"Hasta aquí ha llegado incluso el gobernador (Jorge Herrera Caldera), vino cuando inauguró el paso peatonal, nomás vino a ver", apuntó con claridad don Juan, aunque el 'gober' también ha dicho que el sotol le place y lo publicita como una bebida cien por ciento duranguense.