Sacando la caña en hombros, intentan reactivar zafras en ingenios

A causa de las lluvias recientes, se optó por sacar en hombros la caña y llevarla hacia los camiones que no pudieron pasar por los sembradíos repletos de agua.
Un grupo de trabajadores tuvo la tarea de cargar en hombros la caña que los camiones no pudieron mover.
Un grupo de trabajadores tuvo la tarea de cargar en hombros la caña que los camiones no pudieron mover. (Imelda Torres)

Ciudad Valles

Con las botas de hule barnizadas de lodo y chamarra para mitigar el frío, pero más con ganas de trabajar para dar de comer a sus familias, un grupo de cortadores de caña del ejido Ignacio Zaragoza se levantó temprano para empezar la tarea.

Tenían la encomienda de sacar al hombro la caña que las máquinas y los camiones no pueden mover simplemente porque no pueden entrar a los cañaverales porque las recientes lluvias hacen imposible el camino.

José Isabel Hernández, un hombre con varias décadas de edad, dijo que nunca había visto que se tuviera que llegar a esta práctica porque no recuerda que hubiera tanta humedad en el campo en esta temporada.

Mientras se secaba el tizne de la cara, "El chino" dijo que habían empezado desde temprano y que tenían que sacar la caña que ya había sido cortada y quemada porque si no, se iba echar a perder.

Ulises Mar Torres explicó que algunas de las varas ya estaban anaranjadas de su tallo y que esto significaba que ya se estaban dañando, pero que si no se echan a perder, la calidad del endulzante les baja mucho y les pagan menos.

A lo lejos se veía un camión cargado con la gramínea que se había atascado días antes y esperaban otro para echar lo que ya habían sacado a carretera. La esperanza estaba a medias, pues los camiones tenían que llegar a hacer fila al ingenio y esperar a que nuevamente encendieran las máquinas.

Por las lluvias atípicas registradas desde hace más de una semana, los sembradíos quedaron enlagunados y con enormes lodazales por donde es imposible pasar. Al ser ya dos ocasiones en que las moliendas en los ingenios se detienen por esta misma causa, los productores idearon sacarla en hombros para llenar ellos mismos los camiones.

Los de Ignacio Zaragoza abastecen el Ingenio Plan de San Luis ubicado en el ejido La Hincada que hasta este día estaba igual que los otros tres, sin reiniciar actividades por la humedad.

Este jueves amaneció con una lluvia más fuerte de días anteriores pero por la tarde se despejó, por lo que los cañeros dijeron esperar a que el clima mejore para nuevamente laborar y reactivar la economía no solo en sus casas sino en toda la región.

Se dice que de cada peso que circula en la Zona Huasteca, 70 centavos provienen de la actividad cañera.

En el Ingenio Plan de Ayala, al menos 2 mil personas se quedaron sin trabajar por la suspensión de la molienda desde el viernes pasado.