Realizan campaña contra venta de cigarros a menores

Debido a que los menores ahora comienzan a fumar desde los diez años de edad, se lanzarán acciones para eliminar esta problemática de salud en Reynosa.
Venta de cigarros a menores
Venta de cigarros a menores (Especial)

Reynosa

La edad en la que los jóvenes de Reynosa comienzan a fumar es de 10 años, por lo que se redoblan los esfuerzos en materia de prevención, afirmó el titular de la Cuarta Jurisdicción Sanitaria de la Secretaría de Salud, Juan Noé López Soto.

El funcionario indicó que el 80 por ciento de los fumadores dependientes iniciaron el consumo de tabaco antes de los 18 años.

Dicha situación obliga a redoblar los esfuerzos en materia de prevención, principalmente en niños y jóvenes, por ser la población más vulnerable hacia el consumo de este producto, expuso.

López Soto expuso que el consumo del cigarro es un problema de salud pública a nivel mundial y constituye la primera causa prevenible de muerte.

Además, anualmente, fallecen personas no fumadoras, por enfermedades asociadas a la exposición del humo de tabaco.

Refirió que de acuerdo con las encuestas que realiza el Sector Salud, a través del Departamento de Salud Mental y Adicciones, en la entidad, el 36 por ciento de los adolescentes ha consumido tabaco alguna vez.

A través del programa Acciones de Vigilancia Sanitaria se busca evitar la comercialización de cigarros sueltos a menores de edad.

Refirió que el objetivo principal es proteger la salud de la población, además de evitar que los menores de edad consuman este tipo de producto que se convierten en una adicción y causan serios daños a la salud.

"La verificación y decomiso del producto tiene como finalidad el disminuir la prevalencia del consumo de tabaco principalmente en los menores de edad ya que lo llegan a realizar como una experimentación o por imitación que más tarde se convierte en adicción" expresó.

Aseguró que la Secretaría de Salud, a través de la Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) está facultada para realizar las acciones necesarias en contra de los establecimientos que no cumplen con la Ley General de Control del Tabaco.

Resaltó que los verificadores realizan visitas a misceláneas y estanquillos que se encuentran afuera de las escuelas ya que comúnmente, en aquellos establecimientos, se detecta la venta de cigarros sueltos a los menores de edad.

Añadió que en estos operativos el producto que se comercializa, suelto o cajetillas abiertas, es decomisado, con el apercibimiento de que si se repite la actividad se podría suspender de manera definitiva el permiso para el establecimiento.