Diez familias se unen para disfrutar de Puerto Vallarta

Después de un viaje de más de 800 kilómetros, que normalmente llevaría cerca de 12 horas. 
En Flamingos, parte final de la playa Los Camarones en su extremo norte, definieron espacios para acampar
En Flamingos, parte final de la playa Los Camarones en su extremo norte, definieron espacios para acampar (Guillermo Gómez Pastén)

Guadalajara

Cada Semana Santa, las familias Sánchez y Hernández, de Cuautitlán de Romero Rubio, Estado de México, escogen un destino de playa para disfrutar sus vacaciones. Esta vez atiborraron un autobús rentado para realizar el largo viaje hasta Puerto Vallarta, donde establecieron un campamento, en el área conocida como Flamingos.

Después de un viaje de más de 800 kilómetros, que normalmente llevaría cerca de 12 horas, para ellos requirió de cerca de 15 por las escalas numerosas que tuvieron que hacer, además de que el transporte no es precisamente el más moderno.

El señor Gilberto Sánchez Hernández, al frente del grupo, nos explica que unas 10 familias decidieron esta vez comprar un paquete para hacer el viaje, que ni siquiera incluye el hospedaje, que en estas fechas además de escaso es más caro en cualquier destino de playa.

Escogieron para acampar el lugar más céntrico de los espacios que fueron definidos para tal efecto por las autoridades, conocido como Flamingos, que viene siendo la parte final de la playa Los Camarones en su extremo norte, con tiendas de autoservicio a la mano, a unos cuantos minutos a pie del Malecón, y a unos metros del principal estacionamiento de autobuses turísticos.

“Las playas nos parecen muy limpias y hay mucha seguridad, creo que éste viene siendo un lugar seguro porque no hemos tenido ningún problema entre los turistas que visitan esta playa durante las vacaciones de Semana Santa”.

De hecho, a unos metros del campamento se encuentra un espacio donde se concentran policías turísticos, de seguridad e incluso de agentes de vialidad. Además ahí hay un puesto de vigilancia de guardavidas. La orden de la autoridad municipal es que las 24 horas haya presencia policiaca.

El amplio espacio de playa es un paraíso para los más pequeños, quienes predominan en el grupo mexiquense que decidió pasar la semana completa en este lugar. La mayoría de las jornadas han tenido suerte, pues salvo algunas horas de la tarde en que crecen las olas, han podido disfrutar a plenitud del agua de mar.

Cuando los rayos del sol caen a plomo, los adultos prefieren permanecer bajo la amplia sombrilla, sentados en sillas de plástico.

Llegado el momento preparan sus propios alimentos, para ello han improvisado estufas de madera con algunas piedras, o también hacen fogatas para asar pescado, pollo, en fin. Sin duda es la forma más económica de pasar las vacaciones en un destino turístico que tiene carácter internacional.

Por las tardes se turnan para visitar otros lugares, principalmente el centro de la ciudad, el malecón, el teatro al aire libre, la Zona Romántica, entre otros. Sin embargo, los jóvenes prefieren quedarse a escuchar la música que es una atracción para los visitantes.

Llegada la noche disponen de varias casas de campaña, de diferentes tamaños, para dormir.

“Tenemos planeado quedarnos aquí en el campamento hasta que concluya la Semana Santa. Debemos irnos a más tardar el lunes, porque la mayoría de los adultos que estamos en este campamento tenemos que trabajar”.

Ya es una tradición que cientos de familias optan por acampar en las playas de Puerto Vallarta, sea en Boca de Tomates, Flamingos, El Nogalito o Las Gemelas, donde en esta ocasión el excelente clima es un factor a favor.

Específicamente en la playa Flamingos, esta vez hay al menos 20 casas de campaña, en donde se cuentan más de cien turistas procedentes de diferentes lugares.