Faltan clase política y elites para entender la gravedad de la crisis ambiental

Investigador de la UNAM destaca que el cambio climático ya genera efectos en la sociedad mexicana, pero la inversión en el tema es dramáticamente baja
Carlos Gay García, coordinador del programa de investigación en Cambio Climático de la UNAM
Carlos Gay García, coordinador del programa de investigación en Cambio Climático de la UNAM (Especial)

Guadalajara

México es un país ubicado en la franja intertropical del planeta, el área más expuesta a los extremos como consecuencia del cambio climático, pero también tiene el infortunio de no contar con una clase política y elites a la altura del desafío, “en eso somos también muy subtropicales”, considera Carlos Gay García, coordinador del programa de investigación en Cambio Climático de la UNAM

“Ser subtropical o estar entre los trópicos nos ha mantenido en el atraso en todo, no es nada más esta cuestión climática, es un atraso generalizado […] no tenemos el suficiente dinero para financiar a los diferentes grupos que deberían estar apoyando en el contexto del cambio climático; hacemos muy poca investigación tecnológica, estamos mal en casi cualquier rama del desarrollo, pero el problema del cambio climático es que nos va a afectar directamente en la salud, en el bienestar, en la cantidad de agua, en la cantidad de comida, en todo lo que necesitamos para vivir; la sustentabilidad del país depende de que tengamos agua, que tengamos comida, salud, techo y otras cosas,no de que vendamos coches de lujos o supercomputadoras…”.

Entrevistado por MILENIO JALISCO en la Ciudad de México, reconoció que la asignación de dinero refleja claramente las prioridades que se fijan desde las instancias de decisión. 

- Tenemos una clase política que no ve esto claro, la necesidad de invertir en el medio ambiente…

- Es que también es subtropical, producto de lo mismo; algunos pretenden que porque estudiaron su doctorado en Chicago o en Yale son otra cosa, pero en el fondo son subtropicales, al igual que yo y  mis colegas, hay que admitir este problema aunque me ponga que estudié en Harvard.

El conocimiento científico tendría que estar a disposición para que se tomaran las decisiones correctas de lo que es más importante. Por ejemplo, los alimentos. “Es evidente que la agricultura va a ser afectada por el cambio climático, yo puedo decir [al gobierno], mejórala, pero para mejorar la agricultura se necesitan agrónomos, expertos en agricultura, porque a lo mejor lo que plantaban antes ya no conviene ahora por cuestiones críticas como el agua o los suelos; es fundamental invertir para hacer mucha investigación en agricultura para que pueda ser sostenible en un contexto de cambio climático… tenemos que entender que hay que hacer las cosas bien”.

El tamaño demográfico y económico de México no justifica destinar tan escasos recursos. “En el caso del cambio climático, no sé bien, pero son alrededor de 300 personas las que trabajan el tema, en un país de 120 millones de habitante […] México tiene dos millones de kilómetros cuadrados; hay 2,300 municipios, y el cambio climático es un problema general, es decir, que nos afecta a todos;  el calentamiento ay empezó,  estamos en 0.8 a un grado más que hace décadas, y lo que va a ocurrir es que en el futuro se va a seguir calentando, aunque cortáramos ahora en cero las emisiones globales, pues el planeta tiene ya cierta inercia, por lo que debemos de pensar en adaptarnos a temperaturas diferentes; por ejemplo, la falta de agua no se manifiesta igual en todo el país, no hay agua en el norte, hay mucha agua en el sur, a veces demasiada agua en el sur; hay que administrar esa agua de manera diferente, eso lo tengo que hacer en otra escala, para eso necesito un mundo de gente, y no la hay; tendríamos que tener científicos del clima en los 32 estados de la república, y en muchos municipios, y tendríamos que multiplicar por muchas veces los presupuestos que se dedican para cambio climático”.