El cambio climático es el nuevo desafío para el PED Jalisco

El plan pone entre las prioridades políticas públicas de prevención, adaptación y mitigación; un cuarto del territorio, altamente expuesto.
La reducción de la lluvia y humedad del suelo podría afectar las zonas boscosas del estado.
La reducción de la lluvia y humedad del suelo podría afectar las zonas boscosas del estado. (Milenio)

Guadalajara

Jalisco, enclavado en la región intertropical del planeta, es un laboratorio del cambio climático. Y esto significa riesgo para sus habitantes y sus múltiples formas de vida, situación que obliga políticas públicas preventivas y mitigadoras que el nuevo Plan Estatal de Desarrollo (PED) plantea como prioridad en la agenda del gobierno.

“La cuarta parte del territorio estatal es muy sensible al calentamiento global, […] la alteración del clima tiene diversos efectos: reducción de la lluvia y humedad del suelo; pérdida de cosechas; aumento de temperaturas extremas e intensidad de lluvias; impactos negativos en la salud física y mental; incremento de la contaminación; elevación del nivel del mar; mayor intensidad de huracanes; aumento de vectores y enfermedades en humanos, animales y comunidades vegetales vulnerables, como los bosques de coníferas y mesófilos de montaña”, señala el texto del PED.

Y no se trata de cosas a futuro, “existen evidencias de los efectos del cambio climático en las áreas rurales de Jalisco, en las cuales se ha detectado un cambio en la cantidad de lluvia anual en las últimas décadas, una disminución en términos generales de la estación de crecimiento para cultivos, una modificación en la clasificación climática de algunas áreas, así como en las potencialidades agrícolas del estado”.

Detalla: las regiones Costa y Valles presentan “una disminución notable de lluvias, aunado a las sequías endémicas de las regiones Altos Norte y Altos Sur. Por otro lado, el cambio climático no sólo afecta a la producción agrícola, sino también a la pecuaria; por ejemplo, el incremento de temperatura impone condiciones de mayor estrés calórico al ganado [de manera más sensible al ganado lechero], lo que reduce la productividad animal”, destaca el documento.

Por otro lado “el crecimiento poblacional con deficiente planeación del territorio pone bajo esquemas de vulnerabilidad a los centros metropolitanos […] disminuyendo la calidad de vida de la población y aumentando los riesgos al cambio climático como pueden ser las inundaciones, lluvias torrenciales, olas de calor”.

Un análisis de hecho en el periodo 2000-2010 apunta a desastres “naturales” más recuentes: “epidemias [2009, 2008, 2007, 2005, 2003], inundaciones [2008, 2003] y tempestades [2008], que si bien han estado presentes durante el siglo XX y aún antes, son más frecuentes en la actualidad. Los municipios donde se han presentado los mayores desastres vinculados con el cambio climático son: Guadalajara, Puerto Vallarta, Cihuatlán, Lagos de Moreno, Ocotlán, Tlaquepaque y Zapopan”.

El PED plantea que “Jalisco subestima el valor de los recursos naturales, lo que constituye una amenaza para los ecosistemas. Los grandes proyectos de infraestructura y también los pequeños no consideran como parte de la evaluación del proyecto, la pérdida de masas arbolada o la vida silvestre”.

Ello “ha quedado de manifiesto en diversos proyectos carreteros y de construcción de infraestructura turística, urbana e industrial en sitios de alta biodiversidad. Esta amenaza se presenta en todos los municipios de Jalisco, y al no seguirse criterios de protección y conservación, se ha provocado un creciente deterioro y pérdida de capital natural, con una ganancia que no compensa la pérdida de los servicios ambientales que prestan los ecosistemas afectados”.

Así, “la gran mayoría de las áreas silvestres de Jalisco son vistas como espacios ociosos que no generan riqueza alguna, por lo cual suelen darse autorizaciones para cambio de uso de suelo sin evaluar la pérdida de biodiversidad ni su impacto sobre los ecosistemas y sus servicios. Esta práctica ha provocado el deterioro del capital natural, el cual se acentúa en las zonas metropolitanas con la pérdida de
espacios públicos de áreas verdes”.

Poco ha importado que Jalisco esté entre los cinco estados con mayor riqueza en capital natural y biodiversidad, pero, advierte el documento, “el progreso no puede alcanzarse a expensas del deterioro del patrimonio natural […] la procuración de una vida larga y saludable se alcanza a partir del respeto al medio ambiente”.

:CLAVES

OPORTUNIDADES

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