Las calles lucieron vacías por festejos

Negocios cerrados, calles vacías y apenas unas cuantas personas en parques y plazas.
Cortinas de negocios cerradas fue la postal de este 25 de diciembre.
Cortinas de negocios cerradas fue la postal de este 25 de diciembre. (Nacho Reyes)

Guadalajara

Una estampa de ciudad fantasma se podía apreciar este 25 de diciembre en la Zona Metropolitana de Guadalajara, ya que en cualquier punto se podían observar negocios cerrados, calles vacías y apenas unas cuantas personas en parques y plazas, ya que muchas personas prefirieron el calor de hogar.

Las vialidades más saturadas se pudieron recorrer con tranquilidad y en ellas se notó la ausencia de esos pesados vehículos de carga que circulan como estampida, que acaparan uno o dos carriles y que nos hacen sentir chiquitos cuando pasan a un costado de nuestro automóvil.

Tampoco son molestas las obras que ya tienen semanas en proceso ni aquellas que eligieron la mañana del 25 para iniciar, el transporte público no fue noticia, apenas y se veían algunos cuantos circulando, todos ellos vacíos, con velocidad moderada y sin jugar carreras, vaya regalo de navidad, ya que esto podría representar lo que en verdad sería una ruta modelo.

En el centro de la ciudad, no hubo marchas o manifestaciones, los majestuosos edificios que alardean la arquitectura de finales del siglo XVIII y principios del XIX se pueden apreciar como ningún otro día, no hay bulla en la calle, no hay automovilistas sonando el claxon con la estresada palma de la mano, tampoco están esos que mantienen el pie sobre el embrague y otro en el acelerador a la espera de la luz verde del semáforo.

Extraño o no, pero hasta las palomas parecen haber descansado, pues no revolotearon como habitualmente lo hacen, pero no es que no estuvieran, solamente faltaron aquellos que las llaman tirando migajón sobre el asfalto.

Las oficinas recaudadoras tuvieron un último receso antes de ser abarrotadas por los contribuyentes, el palacio de gobierno contó con al menos la mitad de elementos de seguridad que le resguardan generalmente, incluso faltó en las calles ese puñado de personas que en los últimos días vimos deambular con sus pantallas planas que en plena Navidad les regaló el gobierno para recibir la señal digital que se comienza a transmitir en marzo próximo.

Esta Navidad Guadalajara parece haber recibido también un regalo, un descanso para no tener que soportar las millones de suelas de zapatos que le pasan por encima a diario, las marcas de llantas en el asfalto y los sonidos de una metrópoli que por momentos parece convulsionada, fue 25 de diciembre, fue solo un día en que se suspendieron las funciones del circo en el que por momentos se ha convertido esta ciudad.