En beneficio del anhelado Sistema Universal de Salud

Especialista recomienda al Estado gestionar financiamiento para evitar se cargue sobre contribuyentes, como el seguro de desempleo.

Guadalajara

En julio de 2013, el presidente Enrique Peña Nieto, anunció la creación del Sistema Universal de Salud, que de concretarse será sin duda la reforma más importante en materia sanitaria en nuestro país. El proyecto aún no se hace público, pero desde la perspectiva del doctor Ángel Guillermo Ruiz Moreno, presidente de la Academia Mexicana de Derechos del Trabajo y de la Previsión Social “es crucial para las políticas sociales que está implementando el actual gobierno” y, a la vez, “un gran anhelo del pueblo mexicano”.

Ruiz Moreno, quien está invitado para exponer ante el Senado la pertinencia de crear el Sistema Universal de Salud (el próximo 22 de abril), apuntó en entrevista con MILENIO JALISCO que México está listo para dar este paso, pero el punto de debate es cómo implementarlo.

“Tal y como ocurre con el seguro de desempleo y con la pensión universal, son grandes proyectos sociales, pero pueden convertirse luego en una pesadilla por la manera en que se está procurando su financiamiento, en donde de nueva cuenta la carga económica queda sobre el trabajador”, indicó.

El especialista en derecho laboral sostuvo que en México se han hecho las cosas al revés en materia de seguridad social: “En vez de que sea el Estado, quien financie a la seguridad social, es ésta la que está, con los recursos de los propios trabajadores, de las cuentas individuales del Sistema de Ahorro para el Retiro, financiando los grandes números macroeconómicos del país, y esto es un augurio de lo que viene en materia de salud universal”.

El también catedrático de la Universidad de Guadalajara (UdeG), opinó que la salud debe ser la apuesta del gobierno mexicano para un siglo XXI justo y equitativo, pero requiere encontrar otras vías de financiamiento que no sean el esquema tripartita –patrón, trabajador y estado- sino hacer una gran inversión en salud y educación, obligadamente a la par. La medicina de prevención reduce costos significativamente, acotó.

“Recursos sí hay”, sostuvo el entrevistado. Y el ejemplo mismo es el Seguro Popular, al que se han inyectado miles de millones de pesos pero desprotegiendo al Seguro Social que sí es un sistema de prestaciones sociales completo.

“Por desgracia en México en vez de seguir la tendencia de ‘deslaborizar’ de una buena vez la seguridad social, la atamos más al empleo formal; pero ocurre que el empleo formal está en caída libre”. 

El modelo del Seguro Social no está agotado, dijo, y a su juicio la integración de un Sistema Universal de Salud pasa por fortalecerlo, ‘deslaborizar’ el acceso a todas las prestaciones sociales y buscar nuevas formas de financiamiento: imponer un porcentaje fijo de los impuestos a este sistema; entre otras cosas.

“Los informes de la OMS (Organización Mundial de la Salud) y la OIT (Organización Internacional del Trabajo) son coincidentes: por cada punto porcentual del PIB que se invierta en salud y educación, se obtiene un beneficio a corto, mediano y largo plazo, en alrededor de 20 por ciento de la población”, concluyó.