Con becas complementan gastos familias mazahuas

"En las escuela piden útiles para los niños todo el tiempo y con lo poco que nos dan, lo que tratamos de sacar con nuestro trabajo, eso es lo que compramos para comer".
Siguen viviendo en la pobreza.
Siguen viviendo en la pobreza. (Archivo)

Toluca

Las becas para seguir los estudios de primaria y secundaria se han convertido en una solución para los bajos ingresos de las familias mazahuas de San José del Rincón, las cuales venden artesanías y trabajan el campo pero que no perciben suficientes ingresos.

La mal pagada albañilería y oficios como el tejido de pulseras, suéteres, gorros, guantes y otros productos, además de la siembra, no permiten obtener los recursos necesarios para solventar los gastos de la educación de sus hijos o los de la alimentación.

Irma Mondragón Mondragón, del barrio Loma Grande en San Antonio Pueblo Nuevo, en San José del Rincón, dijo que cada mes sale con su esposo a vender sus tejidos y a veces en tres días apenas si logran mil pesos.

Agregó que las becas de sus dos hijos, que reciben bimestralmente 250 y 700 pesos, respectivamente, por el programa de Oportunidades, resultan insuficientes para cubrir todos los gastos que implican la escuela y vestido, calzado o alimentación.

"En las escuela piden útiles para los niños todo el tiempo y pues con lo poco que nos dan, lo poquito que tratamos de sacar con nuestro trabajo, eso es lo que compramos para comer".

Francisca Colín, es ama de casa, depende del dinero de su marido, que es trabajador del campo, y necesita apoyo porque tampoco tiene estudios, entonces si accediera a un programa social sería una ayuda para comer y vivir.

"Nosotros le buscamos, una parte de los que nos dé el gobierno, otra de lo que vendemos y hacemos. A veces tenemos animales, los criamos y cuando nos hace falta pues vendemos un borreguito, un pollo, lo que tengamos".

Su alimentación, dijo, es arroz, sopa y frijoles, a veces quelites, hongos, pero una o dos veces al año consumen carne.

La comunidad mazahua era hasta 2005 la más numerosa de la entidad, al haber registrado en el II Conteo Intercensal de Población y Vivienda a 95 mil 411 personas hablantes.

Están asentados en la región noroccidental y centro-occidental del estado, en 13 municipios rurales que son: Villa Victoria, San Felipe del Progreso, San José del Rincón, Donato Guerra, Ixtapan del Oro, Villa de Allende, Almoloya de Juárez, Ixtlahuaca, Temascalcingo, El Oro, Jocotitlán, Atlacomulco y Valle de Bravo. Desde principios del siglo XVI, los Mazahuas han ocupado esta zona está integrada por montañas, lomas y valles.