Los vecinos de Atacco interponen queja ante derechos humanos

Tras 27 años de uso, y que el vertedero se llenó y ya provocaba problemas ambientales severos, los lugareños se organizaron para reclamar el cierre.

Guadalajara

Una comitiva de vecinos de la comunidad de Atacco, ubicada sobre la meseta de Tapalpa, y de la propia cabecera municipal, interpusieron ayer queja en la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco, por la intimidación desplegada por fuerzas policiacas del Mando único, presuntamente instigadas por el presidente municipal, Antonio Morales Díaz, quien se niega a cumplir su promesa de campaña, de cerrar en definitiva el tiradero municipal enclavado en esa zona.

Tras 27 años de uso, y que el vertedero se llenó y ya provocaba problemas ambientales severos, los lugareños se organizaron para reclamar el cierre. "Las autoridades municipales nunca nos hicieron caso; de forma prepotente fuimos tratados por el presidente municipal [...] el cual dispuso que se siguiera tirando la basura fuera del vertedero municipal, a cielo abierto, con la consecuencia de infecciones gastrointestinales, sobre todo para los niños de la población; el aumento de plagas de roedores y moscas que empezaron a invadir nuestro hogares, de manera que la vida se puso muy incómoda, riesgosa", señalan en el documento entregado en la oficialía de partes del ombudsman estatal, con copia al gobernador del estado y a la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet).

"Varias veces se ha incendiado el vertedero municipal, puesto que no se compactaba ni tapaba con tierra la basura depositada, de tal forma que el último incendio se detectó el día 25 de mayo [...] además de enfermedades de las vías respiratorias en niños y adultos, sin dejar de mencjonar complicaciones con personas con asma", añaden.

El alcalde les prometió, dicen, que cerraría el vertedero el 30 de mayo. No cumplió. El 7 de junio, ante una denuncian popular, el titular de la Procuraduría Estatal del Ambiente (Proepa), David Cabrera Hermosillo, visitó el sitio y determinó clausura total temporal, que fue trocada en clausura parcial, pero sin resolver el tema de fondo que reclaman los vecinos: que ya no se arroje basura en la zona.

Por eso determinaron cerrar por su cuenta, el pasado lunes 4 de julio, por la noche; el martes llegaron policías y los intimidaron; temen por su integridad y por eso piden la presencia de un visitador, para asegurar que su causa tendrá una resolución justa.